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Ciudades Reino Unido Viajes Inglaterra
El Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte es un país del norte de Europa miembro de la Unión Europea (UE) formado por Inglaterra, Escocia y Gales (en la isla de Gran Bretaña) e Irlanda del Norte (en la isla de Irlanda).
Extensión: 241.590 km²
Capital: Londres
Sistema Político: Monarquía Constitucional
Religión: Anglicana, católica e islámica
Moneda: Libra esterlina
Etnias: Anglosajones, Irlandeses y Escoceses
Población: 60.270.708
Idiomas: Oficialmente ninguno. El Inglés lo es de facto
Sanidad: Muy buena
Clima:
Gentilicio: Inglés/Inglesa
Código Telefónico: +44
Huso Horario: GMT GMT+1
Visados: Exentos de él, miembros de la Comudidad Europea, EE.UU., Canadá, Autralia, Nueva Zelanda y Japón
Electricidad y Medidas: 240v. y sistema inglés y métrico.
¿Cuándo ir de viaje al Reino Unido?
* Pese a lo lluvioso del clima inglés, podemos ir en cualquier época del año.
* En invierno, hay menos horas de sol y hace frío (y muchos de las "cosas" que podríamos ir a ver, permanecen cerradas).
* En verano, es din duda, la mejor época para viajar a Inglaterra. Hemos de tener en cuenta que, aun siendo la mejor época, es cuando todo es más caro y mucha más gente hay.
* El Reino Unido nos ofrece una oferta amplísima, tanto cultural, de ocio y deporte. De este último descataríamos, El Torneo de Wimbledon (una de las grandes citas del tenis mundial) y la carrera de remo entre las universidades de Cambridge y Oxford (tan recordadas en muchas películas). Tampoco, si te es posible, deberías perderte el barrio peliculero de Notting Hill por su carnaval.
* Inglaterra es muy cara. Además, te pongas como te pongas, busques o no busques alternativas, siempre te saldrá más caro que en otros países de Europa.
* Suelen aceptar tarjetas de crédito y hay una gran red de cajeros automáticos.
* Suele dejarse una propian del 10%.
¿Qué ver en tu viaje al Reino Unido?
Ciudades del Reino Unido
Londres
* BigBenEsta monstruosa ciudad (El área metropolitana de Londres tiene una población de 13.945.000 habitantes mayor que todas las poblaciones de Escocia, Gales e Irlanda del Norte juntas), como capital de Inglaterra, ofrece todo tipo de oferta cultural y de ocio.
* Para moverte por ella, olvida el coche o te volverás loco. Utiliza los transportes públicos.
* La vida multicultural está muy presente así podrás optar por cualquier opción de diversión. Encontrando numerosos pubs y clubs de ambiente, por ejemplo en la zona de Kensington cerca de Old Brompton Road donde se encuentran algunos de los mejores clubs gays de Europa.
* LondresEntre las principales atracciones de Londres, cabe destacar la Torre de Londres, el London Eye y la galería de arte moderno Tate Modern. Si bien monumentalmente es una de las ciudades con más atractivos del planeta (Trafalgar Square, Westminster Abbey, Parliament Bridge, Tower Bridge, Hyde Park, Regents Park, The Mall, Buckingham Palace, British Museum,etc.), simplemente pasear por sus distritos céntricos de Westminster y La City se convierten en un amplio atractivo para los sentidos.
* Millones de personas de todas las razas y lugares se mezclan en un ir y venir frenético, pero al tiempo puedes disfrutar de la tranquilidad y seguridad que ofrecen miles de pubs, teatros, cientos de parques, mercados como Covent Garden, vida artística sin paralelo mundial en el West End y Oxford Street, tiendas de super lujo en Knightsbridge (el distrito de los árabes ricos, donde se encuentra Harrod's).
* PuenteLondresSu vitalidad económica y financiera es el complejo de negocio Canary Wharf, inaugurado recientemente en los antiguos Docklands.
* Camino de la bahía de Greenwich, se puede encontrar el nuevo Skyline londinense con las torres de oficinas más modernas de Europa (Citibank) y con una estación de metro que conecta La City (el otro pulmón financiero británico) con Greenwich. Casi 100.000 personas trabajan ya en este complejo, el más moderno de Europa.
Wiltshire:
* StonehengeAquí encontramos Stonehenge: es un monumento neolítico y de la edad del bronce situado cerca de Amesbury en Wiltshire, Inglaterra, unos 13 km al noroeste de Salisbury. Esta compuesto de un gran círculo de grandes megalitos cuya construcción se fecha entre 2500 y 2000 adC. El circulo de arena que rodea a los megalitos está considerado la parte más antigua del monumento siendo datada sobre el 3100 adC.
Oxford:
* UniversidadOxfordOxford es una antigua ciudad universitaria inglesa ubicada en el condado de Oxfordshire, en Inglaterra.
* Se le conoce como "la ciudad de las agujas de ensueño", expresión acuñada por Matthew Arnold para describir la armonía en la arquitectura de los edificios universitarios. Siempre ha sido un asunto de mucho interés la relación ocasionalmente tensa entre "el pueblo y la academia", que en 1355 derivó en una revuelta con varios estudiantes universitarios muertos. A diferencia de su gran rival, Cambridge, Oxford es una ciudad industrial, asociada principalmente con la industria automotriz en el suburbio de Cowley.
Recomendaremos también York, una preciosa villa con murallas mediavales, con una catedral gótica digna de ver (no te la pierdas). Dicen que ésta, es de las má bellas del mundo. En Durham, también debes ver su catedral románica. En Southampton deléitate con el New Forest, donde encontrarás caballos salvajes, tejones, ciervos, zorros... una reserva natural en plena Inglaterra. Paséate por las Islas Sorlinga, que por su emplazamiento, tiene especies de plantas y aves que en el Reino Unido no habitan.
Pese a ser un país caro, merece la pena ir por todo lo que nos tiene que ofrecer y tanto que aún se puede descubrir.
¡BUEN VIAJE!
En breve dispondremos de guías específicas sobre:
INGLATERRA al detalle
Londres
La capital inglesa es una mezcla cosmopolita del primer y del tercer mundo, de chóferes y vagabundos, del sistema establecido, la clase trabajadora y la vanguardia. A diferencia de otras ciudades europeas, prácticamente toda la ciudad parece sucia y caótica, pero esto forma parte de su atractivo. Londres puede compararse a un gran tablero de Monopoly congestionado por el tráfico: aunque uno parezca estar perdido, los nombres de las calles y plazas le resultarán alentadoramente familiares. La urbe es tan grande que los visitantes tendrán que utilizar el metro para sacarle el máximo partido; desgraciadamente, esto distorsiona su geografía y hace que sea difícil orientarse. Viajar en autobús devuelve la visión conjunta de la ciudad.
Qué ver en Londres:





Abadía de Westminster
La abadía de Westminster, última morada de la realeza, aparece como una de las iglesias más visitadas del mundo cristiano. Este bello edificio, repleto de mórbidas tumbas y monumentos, cuenta con una espectacular acústica: cuando los niños del coro aclaran sus voces, estremecen al visitante. Esta forma de pasar lista a los muertos y a los homenajeados garantizará una lección de humildad al más grande de los egoístas, pese a lo pomposo y ornamentado de sus recuerdos.





Catedral de San Pablo
Medio mundo descubrió el interior de la catedral de San Pablo cuando Carlos y Diana se casaron en 1981. Este venerable edificio fue construido por Christopher Wren entre 1675 y 1710, sobre la base de dos catedrales anteriores erigidas después de 604. Su famosa cúpula, la más grande del mundo después de la basílica de San Pedro en Roma, ya no domina Londres como lo hizo durante siglos, un hecho que irrita al exquisito sentido de la armonía arquitectónica del príncipe de Gales. Los visitantes deberían hablar bajo y con dulzura cerca de la Galería de los Susurros, que, según se dice, transporta los murmullos de sus paredes al lado opuesto de la cúpula.





Catedral de Westminster
La catedral de Westminster asume el rol de cuartel general de la iglesia católica británica y es, además, el único ejemplo de arquitectura neobizantina en la urbe. Su interior está construido, mitad en espléndido mármol, mitad en tosco ladrillo; según parece, superaron el presupuesto. Las 14 esculturas del Vía Crucis de Eric Gill y su atmósfera maravillosamente sombría, ofrecen la perfecta huída tanto de los autobuses turísticos como del tráfico.





Palacio de Buckingham
Por primera vez, en 1993 la reina abrió las puertas del palacio de Buckingham al público, para sufragar los gastos ocasionados por las reformas del castillo de Windsor. El valor artístico del edificio es inferior al de otras casas solariegas británicas. El recorrido por sus interiores oscila entre la estética kitsch y la opulencia de mal gusto. Aparte de su escasa gracia en interiorismo, no revela nada sobre la vida doméstica de la familia real.
Merece la pena acercarse al no muy lejano parque de St. James, el mejor y más pulcro de todos los parques reales de la ciudad. El palacio de St. James es la única parte que se conserva de un edificio cuya construcción inició Enrique VIII en 1530. En el extremo norte del parque se encuentra el Institute for Contemporary Art, un buen lugar para relajarse, pasea y ver películas, danza, fotografía, teatro y arte vanguardistas.





Casas del Parlamento
El impresionante resplandor neogótico de las casas del Parlamento ha sido recuperado gracias a la reciente limpieza de su fachada. El edificio alberga la Cámara de los Comunes y la Cámara de los Lores, pero la grandeza de su exterior se empequeñece al percibir el nivel del debate que se celebra en su interior (y si no, escuchen, escuchen). El acceso a las salas está restringido durante las sesiones, sin embargo, una visita sobre las 18.00 calmará la indignación de la multitud. El visitante puede sintonizar su reloj con la cara más reconocible de las casas del Parlamento: el Big Ben.
Downing St. la residencia oficial del primer ministro, está ubicada en el número 10; y la del ministro de Economía y Hacienda en el 11. Éstas fueron protegidas por una imponente verja de hierro cuando las fuerzas de seguridad comprobaron que un simbólico y solitario bobby paseando ante la puerta de la Dama de Hierro resultó insuficiente para evitar un atentado terrorista del IRA en 1989.





Museo Británico
Esta institución se alza como el más antiguo y augusto de los museos en el planeta. Es tan grande y alberga tanto material requisado por los viajeros y exploradores victorianos, que el visitante a menudo comete el error de tratar de pasearse ante todas las antigüedades. Se debe ver todo lo que se desee, no así todo lo que se debe. Las piezas imprescindibles incluyen los extraños tesoros asirios y las momias egipcias, el exquisito jarrón Portland de estilo precristiano y el fósil de dos mil años de antigüedad descubierto en un pantano de Cheshire.





Victoria & Albert Museum
El Victoria & Albert Museum posee una ecléctica mezcla entre botín de piezas aglutinadas y museo de artes decorativas y de diseño. En ocasiones se asemeja a una enorme tienda victoriana de enseres antiguos donde se exhiben unos cuatro millones de objetos. Es preferible ojear la colección de forma selectiva y detenerse para contemplar las cerámicas chinas, las espadas japonesas, los dibujos de Rafael, la escultura de Rodin, el estudio de Frank LLoyd Wright y otros dos de Doc Martens.





El Museo de Historia Natural
Se halla en uno de los edificios de estilo neogótico londinenses, pero incluso la entrada principal, similar a la de una gran catedral, puede sufrir el enfrentamiento del visitante con las hordas de escolares histéricos que la concurren. Es preferible mantenerse alejado de la exposición de dinosaurios mientras los niños la invaden. En su lugar, se puede contemplar la ballena azul desde el balcón de los mamíferos o la sobrecogedora lluvia tropical a la luz de la luna en la Galería de Ecología.
National Gallery
La siempre necesitada National Gallery, enclavada en Trafalgar Square, posee una de las más impresionantes colecciones de arte del mundo. Entre sus famosos cuadros, se incluyen Los bañistas de Paul Cézanne y Retrato de Arnolfini de Jan van Eyck. El acceso a la galería es gratuito, hecho que permite al visitante frecuentarla cuantas veces desee y centrarse en las obras que más le interesen sin sentirse obligado a pasear por todo el museo.





Tate Gallery
Esta galería, construida en 1897, alberga un impresionante archivo histórico de arte británico. El centro colindante, Clore Gallery, dispone de una extraordinaria colección de obras de J.M.W. Turner. Resulta imprescindible la sala de pinturas prerrafaelitas. Situada en la antigua central eléctrica de Bankside, la novísima Tate Modern expone la colección internacional de arte moderno de la Tate. Ésta incluye obras de Bacon, Dalí, Picasso, Matisse, Rothko y Warhol así como de otros artistas contemporáneos. El edificio que la alberga es imponente: una sólida construcción industrial de ladrillo rojo con una chimenea de 99 m de altura. La antigua sala de turbinas, bajo el nivel del suelo y que ocupa la longitud total del extenso edificio, constituye en la actualidad la inmensa entrada a la galería.





South Bank
Algunos de los grandes centros culturales de Londres aparecen como enclaves inhóspitos, auténticas monstruosidades, pero en su interior acogen obras de primera línea. South Bank, en la orilla desfavorecida del Támesis, es espectacular al anochecer. Este centro alberga la Hayward Gallery, el radiante Festival Hall, el National Theatre y el National Film Theatre. El Barbican se eleva como una pesadilla arquitectónica, redimida por acoger la sede de la Royal Shakespeare Company, la London Symphony Orchestra y la London Classical Orchestra. El restaurado Globe Theatre es una fidedigna reproducción del original (incluidos el techo de paja y el suelo de fresno con cáscaras de nuez) que presentó las obras de Shakespeare y fue clausurado por los puritanos en 1642. El Institute for Contemporany Art se ubica en un lugar espacioso idóneo para relajarse, desconectar y disfrutar de películas vanguardistas, danza, fotografía, teatro y arte.
Hyde Park
El inconmensurable Hyde Park solía utilizarse como zona de caza reservada a la realeza; posteriormente se convirtió en escenario de duelos, ejecuciones y carreras de caballos; e incluso se transformó en un campo gigante de patatas durante la Segunda Guerra Mundial. En la actualidad ejerce de pulmón de la ciudad, con sus colores primaverales, indicado para perezosos amantes del sol y aficionados al remo en el lago Serpentine. Algunos de los puntos de interés del parque incluyen las esculturas de Jacob Epstein y Henry Moore, la contemporánea Serpentine Gallery y el Speaker's Corner (Esquina del Orador).





Regent's Park
Es el hogar del zoo de Londres, una mezquita y un teatro al aire libre. Ubicados en el centro del parque, los Queen Mary Rose Gardens resultan particularmente espectaculares. En las inmediaciones se halla el monte Primrose Hill, que ofrece atractivas vistas de la urbe.
Kew Gardens
Situados en Richmond (Surrey), simultanean su función de parque, precioso, e importante centro de investigación botánica. Esta gran extensión de césped y jardines simétricos alberga dos inmensos invernaderos victorianos (Palm House y Temperate House), que cobijan a infinidad de plantas exóticas. Hampstead Heath aparece como uno de los pocos lugares en Londres donde realmente se puede olvidar que se está en el centro de una metrópoli de 1.620 Km². Kew Gardens están formados por bosques, prados, colinas y estanques donde zambullirse y, lo más importante, por espacio, mucho espacio.
Se pueden pisar los dos meridianos que marcan la diferencia horaria en el Royal Conservatory y en Greenwich Park. En las inmediaciones se halla el Millenium Dome, el castillo hinchable más grande, vacío y caro del mundo, y que actualmente permanece cerrado como atracción turística.





Camden Markets
Los abarrotados Camden Markets podrían definirse como lo más parecido al caos anárquico que acontece en las gradas de los estadios de fútbol ingleses. Se expanden desde las paradas de metro de Camden y Chalk Farm, e integran Camden Lock en el Grand Union Canal. Los fines de semana se encuentran tan concurridos que se puede llegar a pensar que se está en un bazar africano. Los mercados están formados por Camden Canal Market (curiosidades, muebles y ropa de diseño); Camden Market (marquetería y todo tipo de saldos de parafernalia militar); y Electric Market (discos y ropa de los años sesenta).





Portobello Market
El animado Portobello Market es el más famoso de los mercadillos callejeros londinenses. Es preferible acercarse los sábados por la mañana para evitar los atascos que provocan las multitudes que acuden más tarde. En sus calles se dibuja una gran variedad de anticuarios, joyerías y bisuterías, comercios de curiosidades étnicas, ropa de segunda mano y puestos de fruta y verdura. Al este de Londres, el más famoso de los mercadillos los domingos por la mañana se denomina Petticoat Lane, pero está sobrevalorado; resulta excesivamente caro y atrae a aquellos que, tras salir la noche anterior, con cara de recién levantados necesitan tabletas rotas de chocolate, baratijas horrendas y tambores de Ajax rebajados. Brixton Market es la invitación cosmopolita maquillada con la mezcla del arco iris: música reggae, escuálidos predicadores musulmanes, carne halal y frutas y verdura. Su inventario también incluye pelucas, remedios homeopáticos a base de raíces, carne de cabra y rarezas discográficas.





Otras rutas
Smithfield
Se alza como el último de los mercados de carne fresca que permanecen en el centro de Londres. Es el más grande puesto de venta al por mayor de carne y, por supuesto, resulta poco recomendable para vegetarianos pusilánimes. A diario y durante la primera hora, Smithfield se convierte en un hervidero. La mayoría de pubs locales abre a partir de medianoche para atender a los tenderos. Si se desea hacerse pasar por un carnicero Cockney, sólo tendrá que embadurnarse las manos de sangre y practicar diciendo "wotcha guy" ("qué pasa jefe"), con el acento característico del sur de Londres; de este modo, se podrá optar a una pinta de cerveza a primera hora de la mañana y a su correspondiente desayuno de frituras (bacón, salchichas, huevo,...)





Covent Garden
Se empleó por vez primera como campo de hortalizas bajo la administración de la abadía de Westminster; actuó como guarida de gente de baja estofa como los oradores de la época Pepys, Fielding y Boswell; se convirtió en el mercado más grande de frutas y verduras; y acabó como lo que se mantiene en la actualidad: el triunfo del comercio y de la protección patrimonial. La plaza, exclusivamente peatonal, está rodeada de boutiques de moda y objetos de diseño, de bares y restaurantes a la última. Los carísimos anticuarios y las chucherías comparten las arcadas de la plaza con actuaciones callejeras de teatro y música con sus correspondientes espectadores.





Harrods
Merece la pena darse una vuelta por Harrods, aunque el personal de seguridad se empeñe en mostrar al visitante cómo debe llevar la mochila. Los resplandecientes azulejos eduardianos reflejan los alimentos expuestos en los estantes, hasta hacerse la boca agua: relucientes tartas, cremosos y frescos chocolates importados diariamente desde Bélgica y pasteles de carne de animales de caza menor de los que nunca nadie ha oído hablar. Los servicios son suntuosos y la lista de productos para animales domésticos puede provocar la risa.





Fortnum and Mason
Resulta muy recomendable echar una miradita a Fortnum and Mason para deleitarse con su variada y célebre sección de alimentación. En este establecimiento Robert Falcon Scott, marino y explorador británico famoso por sus viajes a la Antártida, se abasteció de provisiones antes de partir hacia los témpanos de hielo. Si bien resulta impresionante, se aconseja que las provisiones se adquieran en cualquier otro comercio. Si al visitante le atraen los diseñadores de renombre, debería dejarse caer por la tienda de Harvey Nicks para probar su perfume y fingir que se va a comprar unos cubrepezones diseñados por
Gaultier.
Cementerio de Highgate
El cementerio de Highgate es el culmen del misterio por su intensa atmósfera gótica y el evidente sobrecogimiento que produce. Sus extensos y descuidados jardines están plagados de cipreses, catacumbas de estilo egipcio y con suficientes ángeles desconchados como para satisfacer a cualquier fan del grupo Joy División (grupo punk-rock, estandartes de la música siniestra). Karl, el más serio de los hermanos Marx, u otras tumbas ilustres reflejan el carácter excéntrico de sus moradores. Los cementerios de Kensal Green y de Brompton también constituyen auténticas delicias victorianas decoradas con mausoleos y arcángeles.





Brick Lane Market
Los domingos por la mañana se prestan al desayuno de bagels en el mercado de Brick Lane, emplazado en el East End. El espacio está cubierto de tapetes con todo tipo de enseres; desde clavos oxidados hasta relojes de oro. El regateo es la clave, aunque será más factible que los vendedores se coman las palabras a que supriman ceros de los precios.
Kenwood House
Después de dar un vigoroso paseo por el páramo, se puede tomar un trago en el Spaniard's Inn, o bien, contemplar la espléndida Kenwood House de Robert Adam y perderse en sus románticos jardines. Igualmente se puede aislar del siglo XX en los paseos Crurch Row, Admiral's Walk o Flask Walk, con sus bien conservadas casas de campo, sus terrazas y sus edificios de estilo georgiano.





Holland Park
Esta zona residencial repleta de casas señoriales también asume su condición de verde refugio para la gente trabajadora del barrio, los presumidos pavos reales y los escurridizos conejos. Asimismo alberga los restos bien conservados de una mansión jacobina (actualmente apartada de los viajeros independientes); dos galerías de arte y buenos ejemplos de jardinería simétrica. En las inmediaciones se halla una muestra del esplendor arábigo, Leighton House, rebosante de pinturas prerrafaelitas con lánguidas mujeres de la Grecia Antigua que, semidesnudas, acarician las aguas blanquecinas de los baños públicos





QUE VER EN INGLATERRA
Catedral de Canterbury
Es quizá la catedral de Inglaterra más impresionante y sugestiva, así como una de las más hermosas. Sede del arzobispado de Canterbury, evolucionó en distintas fases y refleja varios estilos arquitectónicos, pero el resultado final la ha convertido en uno de los más maravillosos edificios del mundo. Los fantasmas de santos, soldados y peregrinos llenan el aire sagrado, creando una atmósfera que el griterío de los grupos de escolares que la visitan no logra romper. Después del martirio de santo Tomás Becket, en 1170, la catedral se convirtió en uno de los más importantes lugares de peregrinaje medieval de Europa, hecho que fue inmortalizado por Geoffrey Chaucer en los Cuentos de Canterbury. Los bombardeos de la II Guerra Mundial hicieron grandes estragos en Canterbury, pero todavía atrae a multitud de turistas, al igual que lo ha hecho durante los últimos 800 años. La entrada cuesta cinco dólares.
Stonehenge
Stonehenge, de 5.000 años de antigüedad, es el emplazamiento prehistórico más famoso de Europa, y en la actualidad, y a pesar de la afluencia turística, continúa siendo un seductor misterio. Del propósito de este enorme monumento de gigantescas piedras coronadas por dinteles, donde se combinan formas circulares y de herradura, se sabe muy poco, a pesar de que es casi seguro que guarda relación con la posición de los cuerpos celestes. Sin embargo, lo que más sorprende al visitante no es su significado religioso, sino la tenacidad de la gente que transportó estas descomunales piedras desde el sur de Gales: se estima que son necesarias 600 personas para arrastrar uno de estos monstruos de 50 toneladas tan sólo un par de centímetros. Las partes negativas de Stonehenge son que está encerrado entre las dos carreteras principales que atraviesan el lugar y que la entrada al recinto es a través de un pasadizo subterráneo. Los druidas de la Nueva Era celebran cada año en este enclave el solsticio de verano, y los encontronazos entre hippies y policía en esta jornada se han convertido en un hecho habitual.
Cotswolds
A 29 km al noreste de Bristol, dominando el valle de Severn, se encuentra una región de tierras altas de una belleza extraordinaria, con pueblos de piedra dorada y sensacionales vistas. Desgraciadamente, su encanto y las reminiscencias de Agatha Christie han ocasionado que algunas de estas localidades se vean invadidas de autocares de turistas y de mercantilismo. Las más conocidas son Bibury, declarada como la población más bella de Inglaterra, Bourton-on-the-Water, y el imponente y agradable Chipping Camden. La mejor forma de explorar esta región es a pie; el camino de Costwolds, de 160 km, es una joya para los excursionistas, ya que está lleno de historia y de paisajes interesantes.
Oxford
La ciudad que, sin duda, alberga una de las universidades más famosas del mundo, Oxford, está adornada por una magnífica arquitectura y en ella se mezclan juventud, erudición y fiestas estrafalarias. Las vistas a través de las praderas hacia los chapiteles dorados de esta localidad quizá aparezcan en tres de cada diez películas de época, pero no por eso han dejado de ser una de las panorámicas más bellas y arrebatadoras. Oxford no es sólo una tierra de mentes brillantes, sino que también constituyó un importante centro de producción de vehículos hasta el declive de la industria automovilística inglesa, y en la actualidad se ha convertido en un emergente foco de industrias de servicios. Los mejores campus son Christ Church, Merton y Magdalen, pero casi todos gozan de un gran ambiente, historia, privilegios y tradiciones.
York
Esta orgullosa urbe atrae a millones de visitantes, pero es demasiado antigua, demasiado impresionante y está demasiado convencida de su importancia para que este hecho la perturbe. Durante casi dos mil años, ha sido la capital del Norte, y desempeñó un papel importante en la historia inglesa en tiempos de romanos, sajones, vikingos y normandos. Su imponente catedral gótica, sus murallas medievales, el laberinto de calles históricas y la abundancia de tiendas de té y pubs la convierten en un lugar perfecto para pasear con tranquilidad. La catedral de York es una de las más grandes de Europa y una de las más bellas construcciones del mundo. Los Jardines del Museo son, asimismo, tan admirables como los mejores de Inglaterra, y contienen una serie de ruinas y edificios pintorescos.
Distrito de los lagos
Los paisajes del Distrito de los Lagos, uno de los rincones más verdes y deliciosos de este país, son demasiado perfectos para ser reales: no es muy probable que los 10 millones de visitantes que abarrotan este lugar se equivoquen. La zona es una combinación de exuberantes valles cubiertos de hierba, montañas suaves aunque escarpadas y numerosísimos lagos, cada uno de los cuales con su propio carácter. Se dice que Ullswater, Grasmere y Windermere son los más bellos, aunque Wast Water, Crummock Water y Buttermere, igualmente espectaculares, están menos concurridos. Para pasear en soledad o emular al tradicional bardo, es mejor perderse por las colinas o visitarlos en días laborables fuera de temporada.
Durham
Ésta es quizá la ciudad catedralicia más impresionante de Inglaterra. Situada en lo alto de un risco y circundada en tres de sus flancos por el río Wear, está dominada por la enorme catedral románica que se asienta en un promontorio arbolado. Este templo parece más bien un acantilado erosionado por el paso del tiempo que un lugar de culto, y su visión causa un gran impacto. En el mismo risco que la catedral, se elevan un castillo normando y el campus universitario, mientras que el resto de esta encantadora ciudad, de 38.000 habitantes, se concentra en el espacio restante de esta elevación con forma de lágrima.



































Liverpool
Albert Dock
Hace veinte años, Albert Dock constituía uno de los enclaves más abandonados del país: sus almacenes se caían en pedazos y la orilla del río aparecía como un escenario miasmático. En la actualidad, este muelle renovado se ha convertido en el orgullo y la alegría de Liverpool, y resulta un paso obligado para los turistas. Los canales circundantes son navegables, y en sus almacenes de cinco pisos se han instalado bares, establecimientos comerciales y espléndidos museos, un símbolo asombroso de la esperanza que la urbe ha puesto en su recuperación. Los promotores de esta transformación contaban, desde luego, con un estupendo material de base para trabajar, pues el Albert Dock constituye el grupo más amplio de edificios protegidos oficialmente del Reino Unido.
Se construyó entre 1841 y 1848, y se erigía como uno de los primeros muelles acotados del planeta. Actualmente, la actividad naviera y comercial del pasado se recuerda en el aclamado Museo Marítimo de Merseyside. Las exposiciones, muy imaginativas, tratan temáticas como la emigración, el comercio de esclavos, la II Guerra Mundial y el trabajo de los astilleros. Cerca de la fachada marítima se halla la Tate Liverpool, que acoge la Colección Nacional de Arte Moderno y se cuenta como la galería de arte moderno y contemporáneo más importante del país a excepción de Londres. El museo dedicado a la historia de The Beatles necesitaría una cierta renovación, aunque recientemente la colección se ha visto enriquecida con la adición del famoso piano Steinway de John Lennon (con el que interpretaba Imagine), cortesía del comprador, George Michael, que ofreció en la puja un precio más alto que Robbie Williams y Noel y Liam Gallagher. En el otro extremo de Canning Dock se halla el Museo de la Vida Cotidiana de Liverpool con una sección dedicada a los artistas de Merseyside (con otra dosis de The Beatles), futbolistas, comercios y espectáculos televisivos.
El área norte de Albert Dock se conoce como Pier Head, nombre de un embarcadero de piedra, hoy desaparecido, edificado en la década de 1760. En la actualidad, ya no constituye el punto de partida de los buques de carga repletos de emigrantes que se dirigían a Nueva York, sino de los transbordadores que navegan entre Mersey y Birkenhead. El Pier Head está dominado por un triunvirato de importantes edificios que datan de los días de gloria: el Port of Liverpool, con su cúpula al estilo de la catedral de San Pablo de Londres (1907), el Cunard (1916), con su aspecto de palacio italiano, y el característico Royal Liver, coronado por las famosas aves Liver de cobre que adornan el escudo de la urbe, y que a través de los siglos ha pasado de ser un pobre esbozo estilizado de un águila con una flor de lis a representar a un cormorán con el pico lleno de algas.
Barrio de Cavern
El turismo en Liverpool sería sensiblemente más diluido si The Beatles hubieran nacido en cualquier otro lugar. La meca de los beatlemaniacos es Mathew St, que podría rebautizarse perfectamente como Beatles St, y que supone el centro de las celebraciones de la Semana Beatles de agosto. El famoso Cavern Club estuvo ubicado en el sótano de un almacén victoriano de Mathew St desde 1957 hasta su demolición, en 1973. Todo parece indicar que los concejales subestimaron seriamente la longevidad del atractivo de The Beatles. Entre marzo de 1961 y agosto de 1963, el grupo actuó nada más y nada menos que 292 veces en el Cavern, lugar en el que por primera vez Brian Epstein vio a los chicos en acción. El reconstruido local se inauguró en 1984, y sus propietarios, Cavern City Tours, son los mismos que están planeando ofrecer un alojamiento temático Beatles, en el Hard Day's Night Hotel, en 2003. También se encargan del Magical Mystery Tours, una excursión de dos horas y media, que se inicia en Albert Dock y finaliza en Mathew St, pasando por las viviendas, escuelas y lugares de nacimiento de cada uno de los componentes de la banda, así como por puntos de referencia relevantes, como Penny Lane y Strawberry Fields.
Entre espectáculo y espectáculo en el Cavern, los integrantes del grupo solían tomarse unas pintas de cerveza en The Grapes, uno de los pocos lugares auténticos relacionados con The Beatles que permanecen en el barrio. Actualmente, un puñado de establecimientos prósperos como el Abbey Rd Oyster Bar, el Lennon Bar y el Lucy in the Sky Café se codean con el Cavern Pub, abastecido de recuerdos, que posee además una estatua del desgarbado John del período de Hamburgo. El punto más negativo podría estar representado por el desolado centro comercial Cavern Walks, así como por la controvertida estatua del escultor local John Dooley, erigida en 1974 para burla de todo el universo y que durante muchos años representó a sólo tres de los "cuatro muchachos que sacudieron el mundo". En 1976, se inauguró un club denominado Eric's en las inmediaciones del Cavern original. Eric's llegó a escribir su propia historia, acogiendo a una serie de talentos autóctonos, como Echo & the Bunnymen y Teardrop Explodes.
Galería de Arte Walker
Bellísimos ojos castaños, una cabellera sensual y una sonrisa enigmática... No, no hablamos del George Harrison de 1965, sino de las bellezas prerrafaelitas que se muestran en la magnífica Galería de Arte Walker de Liverpool. Las principales golosinas para la vista son El sueño de Dante, de Rossetti; Lorenzo e Isabella, de Millais; y El despertar de la consciencia, de Holman Hunt. Entre los clásicos de la era victoriana cabe citar Perseo y Andrómeda, de Lord Leighton y ¿Cuándo viste a tu padre por última vez?, de W.F. Yeames. Contiene asimismo una importante colección de obras de arte italianas, flamencas e impresionistas y, entre los iconos más recientes, se halla el supercopiado Peter saliendo de la piscina de Nick, de Hockney. El Museo de Liverpool, en la puerta contigua, ofrece la dosis típica de arqueología e historia natural junto a un planetario.
Lime Street
Inmortalizada en una canción tradicional muy célebre en el mundo sajón y popular entre el ambiente marinero, Maggie May, Lime St constituye una importante arteria viaria, una estación de tren y un antiguo barrio de prostitutas. Asomándose en la parte opuesta a la estación del siglo XIX se halla St George's Hall, una de las mayores construcciones de la ciudad. Data de 1854, y está considerado como uno de los edificios neoclásicos de mayor tamaño del mundo, pero sus espectaculares características son algo difíciles de apreciar a causa del incesante tráfico. Se trata de una especie de robusto templo griego por fuera, mientras que su interior, con su afamado suelo embaldosado y su gran vestíbulo abovedado, ofrece un cierto aire romano. Merece la pena dar una vuelta por este edificio para darse cuenta realmente de sus impresionantes dimensiones.
De vuelta a Lime St, el visitante se topa con dos de los establecimientos de restauración y hostelería más famosos de Liverpool. Haciendo honor a su nombre, el American Bar suponía una cita habitual entre las tropas estadounidenses durante la II Guerra Mundial. Un poco más lejos, el Vines constituye un soberbio ejemplo de palacio eduardiano. En sus inmediaciones se encuentra el famoso Adelphi Hotel, que durante un tiempo resultó el último grito en lujo para los pasajeros adinerados que debían pasar la noche en la urbe antes o después de atravesar el Atlántico.
Catedrales anglicana y metropolitana
Hope St, en el extremo occidental del centro urbano, está dominada en lo alto de la colina por la catedral católica al Norte y su equivalente anglicana al Sur. Contemplando ambos edificios, resulta difícil creer que la moderna sede católica es once años más vieja que la tradicional estructura anglicana. La catedral metropolitana se diseñó para que sus dimensiones superaran a la basílica de San Pedro, pero la II Guerra Mundial y la decadencia de Liverpool tras el conflicto obligó a reconsiderar notablemente el proyecto. La iglesia redonda resultante es conocida como la tienda de indios de Paddy, una referencia a su corona de espinas y su forma de embudo. La construcción se completó en 1967, e incorpora la cripta diseñada por el arquitecto original del proyecto, sir Edwin Lutyens. Su sublime aspecto exterior recaba una unanimidad notable, pero las opiniones acerca de su moderno interior son más dispares.
Las obras de la neogótica y monolítica catedral anglicana, construida en piedra arenisca roja, se alargaron de 1902 a 1978, época en la que sólo San Pedro y las basílicas de Milán y Sevilla eran más extensas. El austero edificio resulta admirable, al igual que su campana central (la tercera más grande del mundo) y las vistas de Liverpool que se pueden contemplar desde lo alto de su torre de 101 m. Ocupo una gran parte de la vida del arquitecto sir Giles Gilbert Scott, quien trabajó en su construcción hasta su muerte, en 1960
Otras rutas por Liverpool
Port Sunlight
Este pueblo victoriano parece una cajita de chocolate. Port Sunlight fue creado por el filántropo William Hesketh Lever para alojar a los trabajadores de su fábrica de jabón en un entorno saludable y ajardinado. Construido de forma planificada, posee una colección poco menos que perfecta de arquitectura vernácula inglesa de estilo Arts & Crafts (excluyendo la extravagante antena parabólica y la abundante carpintería de aluminio con dobles vidrios). Además de pasear por las idílicas calles bordeadas por casas de falso estilo tudor, quedarse pasmado ante los parterres de flores y recordar que aún existe gente que vive allí realmente, su principal atractivo se centra en la maravillosa Galería de Arte de Lady Lever. Su valiosa colección de arte prerrafaelita compite con la cercana Galería de Arte Walker, y convierte a Merseyside en el principal filón de esta corriente artística. También se puede observar un interesante surtido de alfarería, obra de Josia Wedgwood, un ceramista del siglo XVIII. El Heritage Centre narra la historia que se esconde detrás de la creación de Port Sunlight. El pueblo se halla a 20 minutos en tren al sureste de Liverpool, a través del río Mersey y de la península de Wirral.
Speke Hall
Este maravilloso ejemplo de pabellón isabelino parcialmente cubierto de madera se encuentra a 10 km al sur de Liverpool. El edificio tudor, modelado en diagonal, data de los años 1490-1612, y presenta una serie de habitaciones primorosamente ornamentadas y revestidas de madera. La casa contiene numerosos agujeros para los sacerdotes, donde los compasivos propietarios del pabellón ocultaron a los sacerdotes católicos durante los siglos XVI y XVII, época poco favorable para esta confesión. Antiguamente, Speke Hall estaba rodeado por cientos de hectáreas de tierra, pero en la actualidad, sólo se conserva el paseo y un oasis de jardines meticulosamente cuidados. La granja-capilla se convirtió en el núcleo del cercano aeropuerto de Liverpool. Cuenta con un servicio de autobuses que se dirige de Lime St a Speke Hall, pero desde la parada se debe caminar casi un kilómetro y medio.
Las visitas a la casa de infancia de Paul McCartney, en el número 20 de Forthlin Rd, parten de Speke Hall, así como de Albert Dock. Esta modesta vivienda de protección oficial es, hoy en día, propiedad del estado, y se ha restaurado de forma evocadora para que ofrezca una apariencia propia de la década de 1950, al tiempo que se ha completado con un surtido de recuerdos relacionados con el cantante británico. El salón donde John y Paul escribieron algunas de sus primeras canciones, como Love me do y I saw her standing there resulta uno de los principales atractivos.








































Otras rutas por Inglaterra
Islas Sorlinga
El archipiélago de las Sorlinga, 45 km al suroeste del cabo de Land's End, comprende 140 islas situadas en medio de la cálida Corriente del Golfo. Su clima suave permite que plantas y árboles que no crecen en otros lugares de Inglaterra florezcan aquí, y esto hace que el comercio de especies vegetales con tierra firme sea muy importante. El ritmo de vida en las cinco islas habitadas es lento y pacífico: en ellas no son necesarios los vehículos, porque la mayor (St. Mary) sólo mide unos escasos 5 km de largo por 3 de ancho. Casi todas poseen playas de arena blanca, aguas cristalinas y barcos hundidos fruto de naufragios, lo que las torna muy atractivas para los buceadores. Las principales atracciones turísticas son los jardines subtropicales de la abadía de Tresco. Las mejores playas están en St. Martin, pero el lugar más espectacular es la bahía de Bryher Hell en medio de las tormentas atlánticas. Los viajeros pueden llegar a St. Martin volando desde Land's End, Exeter, Newquay, Plymouth y Bristol, y también pueden tomar un barco desde Penzance.
New Forest
Encajada entre Southampton y Bournemouth, en la costa sur, este trozo de tierra arbolada de 232 km² es la superficie más grande de vegetación natural que aún queda en Inglaterra, y ha permanecido inalterable desde que Guillermo el Conquistador le dio ese nombre en 1079. Incluso en la actualidad, sobreviven en este bosque algunas antiguas tradiciones, incluyendo los derechos comuneros para apacentar el ganado. Hay unos cinco mil ponis salvajes y ganado pastando por la zona, y abundantes ciervos, tejones y zorros que conviven con hileras de robles, hayas y acebo. Esta zona puede atravesarse en coche, pero mejor aún es pasear por los senderos o utilizar los caminos para bicicletas.
Shropshire
Las colinas de Shropshire constituyen una de las zonas más bellas, placenteras e infravaloradas de Inglaterra. El suave terreno y la baja densidad de población hacen que este lugar sea perfecto para el ciclismo o el excursionismo. La capital del condado, Shrewsbury, probablemente la ciudad más representativa del estilo Tudor en Inglaterra, es famosa por sus edificios de madera y sus serpenteantes calles medievales. En la cercana Wroxeter se hallan las ruinas de Viroconium, la cuarta ciudad más grande de la Inglaterra romana. Ironbridge, al sur de Telford, fue el Silicon Valley de la Revolución Industrial, y su Gorge Museum expone una de las más destacadas muestras de arqueología industrial de Inglaterra.
Northumberland
Éste es uno de los condados más agrestes y menos degradados de Inglaterra. Es posible que en él se encuentren más castillos y campos de batalla, testigos de la larga y sangrienta lucha contra los escoceses, que en ningún otro lugar del país. La reliquia más interesante y conocida es la Muralla de Adriano. Los magníficos paisajes del Parque Nacional de Northumberland se caracterizan por no asemejarse a la usual naturaleza inglesa. Las verdes colinas de Cheviot, que también forman parte del parque, son una zona de gran belleza y tranquilidad que invita a realizar senderismo. La localidad principal de esta región es Berwick-upon-Tweed, la ciudad más septentrional de Inglaterra, y las poblaciones más interesantes son Brampton y Corbridge.



















