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La Federación Rusa o Rusia, es el país más grande del mundo, extendiéndose entre Europa y Asia. Rusia colinda con los países siguientes (empezando por la parte noroccidental y siguiendo el sentido contrario a las manecillas del reloj): Noruega, Finlandia, Estonia, Letonia, Bielorrusia, Lituania, Polonia, Ucrania, Georgia, Azerbayán, Kazakstán, China, Mongolia y Corea del Norte. Su costa se extiende del Océano Ártico al Océano Pacífico del Norte, y tiene además costa en mares interiores como el Mar Báltico, Mar Negro y Mar Caspio. Como sucesor principal de la Unión Soviética, Rusia sigue siendo un país influyente, en particular en la Comunidad de Estados Independientes, integrada por muchos otros estados de la antigua Unión Soviética.
Extensión: 17.075.200 km²
Capital: Moscú
Sistema Político: República Federal
Religión: Ortodoxa e Islámica
Moneda: Rublo
Etnias: Rusa, Tártara y Ucraniana
Población: 145.470.197
Idiomas: Ruso
Sanidad: Regular (cuidado con la difteria y hepatitis B)
Clima:
Gentilicio: Ruso/Rusa
Código Telefónico: 7
Huso Horario: UTC +2 a +12
Visados: Todos los turistas requieren visado
Electricidad y medidas: 220v. y sistema métrico
¿Cuándo ir de viaje a Rusia?
* Debido a lo extenso del país ruso, depende de la zona donde vayamos, puede variar la máxima que en invierno hace frío polar. Por tanto te recomendamos ir en verano, pese a que la lluvia siempre aparecerá en la época estival.
* Debido a la paulatina obertura internacional de Rusia, cada vez es menos barato viajar allí. Puedes plantearte el viaje de una manera económica (durmiendo en alberges, y comiendo bocadillos) o de una manera muy cara. Todo depende de ti.
* Procura llevar Dólares americanos para el cambio de divisa. Te será mucho más fácil.
* El uso de tarjeta no está generalizado y su red de cajeros automáticos es buena sólo en las grandes ciudades.
* No se suele dejar propina.
* Deberás tener en cuenta que su alfabeto cirílico complicará un poco más tu entendimiento en el país. Te recomendamos llevar un diccionario o alguien que repita viaje a Rusia.
¿Qué ver en tu viaje a Rusia?
Ciudades de Rusia
Moscú:
* CatedralSanBasilioEs la capital de país más grande del mundo.
* Siendo tan enorme costará que puedas "pasearla", por ello, te recomendamos que tengas muy claro dónde quieres ir.
* A destacar la Plaza Roja.
* El mausoleo de Lenin: Monumento funerario y sepulcro suntuoso.
* Metro de Moscú: Varias de sus estaciones mas importantes son autenticas sales de exposicion de arte.El metro de Moscú (Moskovskoye Metro), también conocido como el palacio subterráneo, fue inaugurado en 1935, es el primero del mundo por densidad de pasajeros, trasporta alrededor de 3.341.500.000 personas al año y cerca de 9,2 millones de personas lo utilizan al día. Tiene 165 estaciones y una longitud de tendido subterráneo de 270 kilómetros (quinto en el mundo después de Nueva York, Londres, París y Tokio) con 11 líneas.
* En la línea nº 5, con forma de anillo que se cruza con todas las otras en dos estaciones, la megafonía indica a los viajeros el sentido en que viaja el tren utilizando voces masculinas cuando avanzan en el sentido de las agujas del reloj, y voces femeninas cuando va en sentido anti-horario. En las líneas radiales, se utilizan voces masculinas cuando los trenes se acercan al centro de la ciudad, y voces femeninas cuando se alejan.
* MetroMoscúMuseo de Historia de Moscú: Fue creado por el arquitecto Vladimir Shervud. La idea de crearlo nació en 1872. Este museo abrió sus puertas al público en el año 1883. Hoy en día este museo tiene 5.000.000 muestras en sus fondos.
* No te pierdas la Catedral de San Basilio, El Kremlin ( y sus torres), El teatro Bolshoi.
San Petersburgo:
* CanalSanPetersburgoFue fundada por Pedro el Grande en 1703 con el propósito de deslocalizar la capital, y de hecho fue capital de Rusia de 1712 a 1918. La ciudad fue el escenario principal de las revoluciones de 1905 y de 1917 (revolución bolchevique).
* Cambió de nombre varias veces: Se llamó Petrogrado (????????? Petrograd, que significa ciudad de Pedro, adaptación al ruso de Peterburg) entre 1914 y 1924, y Leningrado (????????? Leningrad en honor a Lenin) entre 1924 y 1991.Cambió de nombre varias veces: Se llamó Petrogrado (????????? Petrograd, que significa ciudad de Pedro, adaptación al ruso de Peterburg) entre 1914 y 1924, y Leningrado (????????? Leningrad en honor a Lenin) entre 1924 y 1991.
* Tiene acceso al Mar Báltico por la desembocadura del río Neva, es el único puerto de Rusia en el Báltico además del enclave de Kaliningrado. Es un centro industrial (industría química, textil y construcciones mecánicas).
* En la arquitectura, se nota la influencia italiana en el siglo XVIII, y en menor medida la francesa.
* Se le llama la Venecia del Norte, debido a sus canales navegables.
* No te pierdas su edificio más antiguo: La Fortaleza de Pedro y Pablo, la avenida Nevski, y sobretodo el Museo Ermitage.
Una manera de conocer Rusia, aunque cara, memorable es el Ferrocarril Transiberiano. Sale de Moscú para finalizar en Vladivostok. Recorre 10.000 km. en 7 días. Pero no te perderás nada de este extenso y desconocido país.
¡BUEN VIAJE!
RUSIA al detalle
Moscú
Quizá sea la capital de país más grande del mundo, pero no es la ciudad más grande de Rusia. Si la mirada se detiene en los monumentales bloques de pisos y en las anchas y grises calles, se podría pensar que nos encontramos ante una megalópolis administrativa de la Alphaville godardiana. Sin embargo, el Moscú pre-stalinista sobrevive precisamente fuera de estas vías grises, con sus cúpulas esféricas de inspiración oriental entrevistas al pasear por las estrechas y sinuosas calles de la metrópoli y sus ventanales que insinúan los interiores secretos de un millón de bloques habitados. El conforma el núcleo histórico de la urbe, y está formado por el palacio presidencial y diversas iglesias, torres, palacios y otros monumentos de gran valor artístico y cultural. Otro punto representativo es la Roja, situada en el exterior de las murallas del Kremlin
Lugares para visitar en Moscu:
Plaza Roja, la Catedral de San Basilio y el Kremlin.
La Plaza Roja, la más conocida de la ciudad, que contiene dos de las atracciones más importantes de Moscú. Debiendo su nombre de 'roja' a la palabra de su mismo significado en Ruso, y que en el antiguo Ruso significaba 'bonita', esta enorme área empedrara debería de ser la número 1 en todos los itinerarios turísticos. La plaza está rodeada por el Kremlin, la Catedral de San Basilio, los adornados grandes almacenes GUM y la Catedral de Kazan. Adicionalmente la creación del Mausoleo de Lenin en 1924 ha garantizado un continuo flujo de visitantes, que hacen cola para ver el cuerpo embalsamado del héroe Ruso.
Museo Pushkin de Bellas Artes
Situado en la calle Volkhonka, este museo es una obligación para todos los amantes del arte. Exhibiendo objetos de arte que datan de épocas antiguas hasta el día de hoy, el museo atrae a artistas de todo tipo. Lo más destacado incluyen antigüedades del Antiguo Egipto, pinturas Europeas de las Antiguas Grecia y Roma además de numerosos objetos de los periodos de la Edad Media y el Renacimiento. El museo está abierto de martes a domingo, de 10:00 a 18:00. Se cobra la entrada y existen descuentos para estudiantes, pensionistas, Rusos y ciudadanos de la CEI (Comunidad de estados independientes).
Galería Tretyakov
La nueva Galería Tretyakov, otra de las impresionantes galerías de Moscú, se encuentra situada dentro de la Casa Central de Artistas. La galería se centra en el arte contemporáneo y moderno y regularmente se realizan exhibiciones. Su colección de arte soviético no tiene rival, cubriendo arte kisch de la era de Stalin y trabajos clandestinos de los 60 y 70. También vale la pena realizar una visita al parque de esculturas adyacente ya que incluye algunos interesantes monumentos descartados de la época Soviética. El museo está abierto de martes a domingo, de 10:00 a 20:00, mientras que el parque cierra una hora más tarde que el museo.
Novodevichy (Monasterio de las Nuevas Vírgenes y Cementerio)
Una impresionante fortificación arquitectónica que parece especialmente bella en una tarde lluviosa de invierno, este monasterio de ladrillos rojos y blancos y con cúpulas doradas hace que su visita valga la pena. Los jardines del monasterio, situados en el Río Moscova, los convierten en un lugar perfecto para refugiarse del bullicio de las calles de la ciudad. La pieza central del complejo fundado en 1524 es la Catedral Smolensky con sus 5 cúpulas. El monasterio fue en un tiempo el hogar de muchas viudas y gente vinculada con los Zares y Boyar (Nobles), que fueron obligadas a permanecer bajo la seguridad del complejo hasta el final de sus días. El cementerio exterior contiene un buen número de tumbas de importantes dignatarios de la iglesia, nobles y Lords además de algunos de los poetas y escritores Rusos más importantes.
Parque Gorky
Habiendo sido inmortalizado en la novela sobre la guerra fría titulada 'El Parque Gorky' por el escritor Martin Cruz Smith, este parque temático situado en el extremo sur de la ciudad es muy frecuentado tanto por residentes como por turistas. Situado en las orillas del Río Moscova, lo más destacado del parque incluye la Noria Ferris, la pista de patinaje sobre hielo abierta durante el invierno, los jardines decorados, zonas de juegos, ferias de atracciones y frecuentes conciertos. Ideal para toda la familia, un viaje al Parque Gorky le mantendrá entretenido todo el día.
Teatro Bolshoi
El teatro para ópera y ballet más famoso de Moscú, el Bolshoi, se encuentra en la Plaza Teatralnaya y es sin duda uno de lo más conocidos en Europa, gracias a su reputación de realizar excelentes funciones. Los visitantes que quieran disfrutar de una actuación pueden reservar entradas anticipadas online en: www.bolsoi.ru/en/
Teatro Obraztsov de Marionetas
Realizando la doble función de centro de enseñanza de marionetas y de Museo Estatal Ruso de Marionetas, el Obraztsov es el teatro de marionetas más grande de Rusia. Debiendo su nombre al gran maestro titiritero Ruso, el teatro realiza funciones tanto para adultos como para niños, con dos o tres actuaciones matutinas y dos por la noche cada día. Se pueden reservar entradas anticipadas a través del teléfono: +7 95 299 3310. Para aquellas personas que quieran explorar con más profundidad el mundo de las marionetas a parte de ver una actuación deberían de visitar el museo, donde se guardan más de 3.000 marionetas de todo el mundo, además de poder echarle un vistazo a la biblioteca abierta al público situada en el mismo museo.
Finca Museo de Kolomenskoye
Situada en el Prospekt Andropova, en este museo se celebran eventos regulares y exhibiciones públicas incluyendo el tradicional y popular festival de disfraces de Maslenitsa. El complejo, que en la antigüedad había sido el lugar de residencia de los príncipes y Zares Rusos, fue ampliado durante los siglos 16 y 17 hasta convertirse en el esplendor arquitectónico de hoy en día. El complejo alberga algunas estructuras de madera únicas que han sido traídas des de todas partes de Rusia para su conservación; no obstante, lo más destacado de la finca es la Iglesia de la Ascensión. La finca es uno de los refugios más populares durante el día y es un placer de explorar.
Que hacer en Moscú:
Visite las impresionantes galerías de arte de la ciudad, incluyendo la Galería de Arte Tretyakov, que exhibe obras de arte Rusas e internacionales del siglo 15 hasta la actualidad; el Museo de Bellas Artes de Pushkin, en el que se encuentran todo tipo de objetos, des de esculturas Europeas hasta impresionantes pinturas Rusas de arte contemporáneo; el Museo Mayakovsky, reconocido por la original forma de su edificio y por sus interesantes objetos de los años 20 y 30; y el Museo Moscovita de Arte Contemporáneo, un tesoro para los amantes del arte moderno y admiradores de las pinturas figurativas.
Realice un viaje en barca por el Río Moscova y disfrute de las vistas de la ciudad desde una perspectiva diferente. Pase cerca de las paredes del Kremlin, el Monte Vorobievy, el Parque Gorky, el Hotel Ukraina, la Universidad de Moscú, la Casa de Kotelnicheskaya, el Estadio Luzhniki y el monasterio Novodevichy y aproveche la oportunidad para tomar fotos. Se pueden encontrar barcas con precios baratos que navegan regularmente de arriba abajo del río además de cruceros diseñados para hacer turismo.
Experimente la naturaleza y relájese en los parques Moscovitas. Los lugares más populares para refugiarse del ajetreo de la ciudad son: la Finca Museo de Kolomenskoye, donde podrá pasear por lo que en el pasado fue el hogar de los Zares y príncipes Rusos y admirar su esplendor arquitectónico; los jardines ornamentales del Parque Gorky; los Jardines de Alejandro; El Boulevard Ring (Bulvarnoye Koltso); y el monumento conmemorativo y Museo de la Gran Guerra Patriótica de Poklonnaya Gora.
Visite la Plaza Roja y disfrute de los edificios más importantes de Moscú. La Catedral de San Basilio es el más destacado, seguido de cerca por el Kremlin y el Mausoleo a Lenin, mientras que la los ornamentados exteriores de la galería comercial de GUM también valen la pena ser fotografiados. Los turistas pueden tomar el tiempo que quieran para visitar la amplia plaza y todo lo que tiene que ofrecer mientras se empapan de su importancia histórica como el lugar donde ocurrieron importantes sucesos históricos.
Recorra los museos de Moscú y empápese de la cultura y la historia de la capital. La ciudad esta literalmente repleta de museos que incluyen galerías de arte; museos dedicados a los autores más famosos de la ciudad, dramaturgos y poetas; museos históricos, arquitectónicos, arqueológicos, militares y políticos; incluyendo museos de la ciencia. La mayoría de los visitantes escogen conocer la historia de algunas de las figuras más destacadas de la ciudad visitando los museos que están dedicados a ellos, tales como Dostoevsky, Pushkin, Tolstoy, Lenin y Bakhrushin.
San Petersburgo
Construida por Pedro el Grande con miras a ser la 'ventana hacia Occidente', San Petersburgo es la ciudad más europea de Rusia y está considerada la Venecia del Norte por sus vías navegables revestidas de palacios. La hermosa obra del zar consiguió eludir la homogeneidad arquitectónica del estalinismo, y sus monumentos zaristas se mantienen prácticamente intactos. A orillas del golfo de Finlandia, esculpida por islas y por el sinuoso río Neva, la urbe se alza con gran elegancia y manteniendo su geometría. Entre sus atractivos, se hallan el Ermitage, en el palacio de Invierno, la de Pedro y Pabloy la avenida Nevski
Cuando ir a San Petersburgo:
San Petersburgo es un destino al que se puede ir durante todo el año. La latitud norte de la ciudad implica largos días en verano y largas noches en invierno. En invierno, los hoteles y los lugares de interés turístico están menos llenos de gente y, mientras algunos describen el clima simplemente como "oscuro", hay otros que dicen que hay una magia centelleante en su cielo invernal. Y mientras las noches blancas de pleno verano son indudablemente preciosas, hay quien encuentra desconcertante mirar a través de la ventana y pensar que son las 8 de la tarde cuando en realidad son las 3 de la madrugada.
En cuanto al clima se refiere, el de San Petersburgo es mucho más moderado de lo que se podría pensar por su extrema latitud norte. La media de temperaturas en enero es de -8ºC, en un día frío de verdad bajan a -15ºC. Aunque es una ciudad en la que sopla el viento y en algunas zonas el aire helado es bastante violento, se aconseja tomar un buen gorro que caliente y una bufanda. Los veranos son frescos y se hacen esperar: la nieve a finales de abril es bastante normal y el calor no hace su aparición hasta el período comprendido entre junio y agosto, cuando las temperaturas alcanzan los 20ºC. Durante estos meses la ciudad está atiborrada de turistas rusos y extranjeros.
Que ver en san Petersburgo:
La Plaza de Palacio
Durante 200 años el vasto imperio ruso fue gobernado desde esta manzana de medio kilómetro situada en el corazón de San Petersburgo. Ésta es una de las grandes plazas de Europa, bordeada de coloristas pero elegantes edificios y moteada con monumentos conmemorativos de la victoria de Rusia sobre Napoleón. Fue testigo del "domingo sangriento" de 1905, el ansia bolchevique por arrebatar el poder en 1917 y las vigilias nocturnas que se hicieron en nombre de la democracia durante el golpe de estado de 1991.
La plaza está dominada por la fantasía rococó verde y gris del de Invierno, la más grande de las piezas arquitectónicas que componen el Estatal del Ermitage. Durante los días grises de antaño, los visitantes venían a la ciudad sólo por el museo que, incluso hoy, él solito, seguramente se zamparía una semana del preciado tiempo del visitante. El complejo de edificios es del tamaño de una ciudad pequeña (un mapa y un compás son absolutamente necesarios).Hay cuatro edificios conectados a orillas del río: el Palacio de Invierno, los edificios del Gran y del Pequeño Ermitage y el Teatro del Ermitage. Éstos albergan una impresionante colección de arte europeo occidental con suficientes arañas de luz, incrustaciones en los techos, joyas zarianas y tesoros. Gran parte de la colección data de la época culturalmente próspera de Catalina la Grande y muchas de las obras fueron adquiridas cuando el poder de Napoleón empezaba a flaquear.
Adyacente al Palacio de Invierno se encuentra la aguja dorada del Almirantazgo o Ministerio de la Marina, un buen punto de referencia en caso de estar desorientado. Este edificio clásico de estilo imperial es la sede de la escuela universitaria naval y está llena de ángeles trompeteros, estatuas descomunales y fuentes. A finales de 2000 se celebraron los funerales de los licenciados de la escuela naval que murieron trágicamente en el submarino Kursk
La Fortaleza de Pedro y Pablo
Sobre la minúscula Isla Zayachy se asienta el edificio más antiguo de la ciudad: la Fortaleza de Pedro y Pablo. Fue construida en 1703 para defender la tierra recién conquistada a los suecos y fue diseñada según el proyecto que esbozó el mismísimo Pedro el Grande. Sin embargo se usó principalmente hasta el año 1917 como prisión política cuyo primer huésped fue el propio hijo de Pedro, Alexey, al que le siguieron otros destacados personajes como Dostoievski, Gorki, Trotski y el hermano mayor de Lenin, Alejandro.
La catedral adjunta, aunque sencilla por fuera, dispone de un magnifico interior barroco. La mayoría de los dirigentes Romanov de Rusia fueron enterrados aquí. Entre la catedral y los cuarteles de los oficiales se yergue una estatua de Pedro el Grande de curiosas proporciones - se dice que frotar su dedo derecho trae buena suerte.
El Museo Ruso
El enorme Museo Ruso, que muchos visitantes pasan por alto en favor del Ermitage, es una joya para quienes estén interesados en el arte y la cultura rusas. Tiene su sede en el antiguo palacio Mijailovski, diseñado por Carlo Rossi y construido entre 1819 y 1925 por el Gran Duque Mijail (hermano de los zares Alejandro I y Nicolás I) como compensación por no tener opción al trono. El museo se fundo en 1895, durante el reinado de Nicolás II, y abrió tres años después. La vista más impresionante del edificio se obtiene desde la parte trasera, en paseo de una noche por los agradables MijailovskiPor la noche, el palacio iluminado se convierte en un lugar muy romántico.
La Isla Vasilevski
La isla más grande de San Petersburgo está encajada a modo de tapón en la desembocadura del Neva. Los lugares más interesantes se agrupan en su extremo oriental, justo cruzando el río desde el Almirantazgo. Entre ellos se incluyen edificios marítimos, la universidad de la ciudad, un montón de museos y algunas de las mejores vistas de la ciudad. La isla está adornada con columnas rostrales, faros de navegación configurados en forma de proa de barco que hoy en día arrojan constantemente llamaradas de gas los días de fiesta.
Entre los museos se encuentran el Naval, el de Zoología, el de Antropología y Etnografíao (con su extrañísima colección) y la de las ArtesEl de Geologíaalberga un mapa de la Unión soviética de más de 26 m2, confeccionado con piedras preciosas entre las que figuran amatistas, diamantes y rubíes. También hay el Sigmund Freud de los Sueños, una exposición innovadora que puede visitarse en el Instituto de Psicoanálisis, una joya para los soñadores y amantes del psicoanálisis.
Nevsky Prospect
Los "Campos Elíseos" de San Petersburgo son el famoso Nevsky prospekt, que va hacia el oeste a lo largo de 4 km desde el Almirantazgo hasta el Monasterio de Alejandro Nevsky a orillas del Neva. Bordeado de magníficos edificios y atestado de gente, éste un buen sitio para sentir el pulso de la ciudad especialmente en las Noches Blancas de pleno verano. La lista de los antiguos residentes que vivieron por aquí y alrededores de la célebre calle se lee como un auténtico én es quién: Gógol, Tchaikovski, Turgéniev, Nijinsk, Rimski-Korsakov y Dostoievski.
Mientras uno da un paseo no debe olvidarse de alzar la mirada y fijarse en los detalles arquitectónicos. Entre los lugares turísticos por los que el visitante deambulará se encuentran la de Kazancon muchísimas columnas (sede del Museo de la Religión), el antiguo edificio de estilo Art Nouveau de la empresa de máquinas de coser Singer (hoy en día una librería), los abovedados grandes almacenes Dvory la inmensa plaza dominada por la estatua de Catalina la Grande rodeada de sus numerosos amantes. Vale la pena echar un vistazo a la mayoría de las tiendas tan sólo por sus interiores. Abarcan desde los palacios de mercancías del siglo XIX a las extraordinariamente opulentas extravagancias del Art Nouveau y del art déco.
Palacio de Verano
Entre el Campo de Marte y el río Fontanka, se encuentra al jardín más encantados y antiguo de San Petersburgo. Pedro el Grande ordenó su construcción; tiene fuentes, pabellones y un plano geométrico similar al de Versalles. Se convirtió en uno de los lugares favoritos para las damas (y los caballeros) del siglo XIX. Aunque ha cambiado, perdura su elegancia formal.
El modesto Palacio de Verano, de dos pisos, situado en el extreme noreste del parque, fue el primer palacio, construido por Pedro el Grande entre 1704 y 1714, y ahora está abierto al público. Los pequeños relieves de sus muros representan victorias navales rusas, y muchas de las habitaciones están decoradas con mobiliario de principios del siglo XVIII.
Pablo I, hijo de Catalina la Grande, hizo derribar el hermoso palacio de madera construido por la Emperatriz Isabel par construir en su lugar el voluminoso de los IngenierosUna de sus alas, donde ocasionalmente hay exposiciones, pertenece actualmente al Museo Ruso.
Catedral de San Isaac
La cúpula dorada de 21,8 m de altura que sobresale en el perfil de San Petersburgo es la Catedral de San Isaac, la última construcción neoclásica que se edificó en la ciudad. El diseñador francés Ricard de Montferrand empezó los preparativos en 1818 pero la construcción llevó tanto tiempo (hasta 1858) que Nicolás pudo ampliar el proyecto para introducir más sofisticación. El granito se trajo de Finlandia (y fue transportado en barcos y ferrocarriles construidos especialmente para el cometido), se utilizaron cien quilos de pan de oro en la cúpula y el resultado final, un lujoso interior de mármol y mosaico, es una auténtica joya. Desde lo alto de la columnata, de 43 m de altura, se obtienen unas vistas espectaculares de la ciudad.
Museo Pushkin
Pushkin murió en este lugar a orillas del río en 1837, tras un duelo con el soldado francés Baron d'Anthes que había estado cortejando públicamente a la hermosa mujer del poeta, Natalia. En el museo se ofrecen visitas guiadas en inglés, pero hay que reservar con antelación. El interior se mantiene exactamente igual que durante los últimos días vida del poeta. Para los más morbosos, se conserva la máscara con la que murió, un mechón de pelo y el traje que vestía cuando murió.
Museo de Artes Aplicadas y Decorativas
Situado frente al extremo este del Jardín de Verano, este museo es impresionante. La colección empezó a reunirla el barón Stieglitz en 1878, con el deseo de rodear a sus alumnos de la Escuela de dibujo técnico con obras de arte que los inspiraran. Entre 1885 y 1889 se construyó de la mano del Messmacher y cada sala se decoró con un estilo diferente. Desgraciadamente, gran parte de la decoración se perdió con el cierre de la escuela cuando estalló la revolución, pero los trabajos de recuperación siguen en marcha. Los objetos que se muestran cortan la respiración; se conserva desde mobiliario medieval de artesanía hasta una peculiar colección de azulejos rusos, además de trabajos de los estudiantes de la escuela. No hay que perderse la sala Terem, decorada con el estilo del palacio medieval del Kremlin de Moscú.
Antena de Radio y Televisión
La antena del Centro de Difusión por Radio y Televisión de Leningrado está abierta al público. Transmisora de 50.000 vatios y con 310 m de altura, ofrece excelentes vistas de la ciudad y de sus alrededores, además hay una cafetería bar a 200 m de altura de la estructura. La torre se balancea cuando hace viento y uno lo puede sentir en sus propias carnes. La construcción de la antena fue supervisada por un equipo exclusivamente femenino.
Petrodvorets
La mayoría de gobernantes europeos dispusieron al menos de un Versalles y Pedro el Grande no fue una excepción. Construyó una serie de palacios en un bonito emplazamiento a 30 km al oeste de San Petersburgo. Este legado del abuso zarista fue prácticamente destrozado por las fuerzas alemanas ocupantes durante la Segunda Guerra Mundial, aunque recientemente los historiadores han revelado que sufrió daños aún mayores durante los bombardeos soviéticos de diciembre 1941 y enero 1942 (Stalin quería frustrar los planes de Hitler de hacerse con los palacios. Lo que hoy se puede ver es, en su mayoría, una reconstrucción a partir de fotografías, dibujos y anécdotas.
Las fuentes desempeñan un papel importante para explicar el impresionante encanto de Petrodvorets. La Cascada y la Avenida de Aguason una sinfonía de surtidores y canales orquestados en parte por el propio Pedro el Grande. Otros de los componentes de Petrodvorets incluyen el Palacio, ampliado por Rastrelli para la Emperatriz Isabel, y posteriormente remodelado por Catalina la Grande. Las arañas de luz colgantes y los cuadros son originales; por suerte fueron retirados antes de la llegada de los alemanes. La villa original de Pedro el Grande, , está provista de aireadas y luminosas galerías encaradas al mar. Los jardines están moteados con las omnipresentes fuentes, encantadoras casetas y residencias estivales, incluyendo lo último en salones, el independiente Ermitage
Las Islas Kirovski
Las islas que se hallan fuera del delta, situadas al norte del centro, a todo el conjunto se las llama las Islas Kirovski, e incluyen la Kamenny, la Yelagin y la Krestovski. Fueron concedidas a los preferidos de la corte y se convirtieron en un elegante lugar de veraneo. El Yelagin, construido por Rossi para la Emperatriz María, esposa de Alejandro I, está abierto al público. Hoy en día son básicamente lugares de reunión frondosos ideales para ir de picnic y pasear. Glorietas, mansiones rosáceas, palacios, canales para pasear en barca, caminos para ir en bici y un parque a orillas del mar que se confunde con las casas más ricas de San Petersburgo.
Pushkin
Evocador de los días prósperos y de los días grises de los Romanov, los palacios de verano en el Tsarskoe Selo (rebautizado como Pushkin en 1937 para conmemorar el centenario de su muerte) fueron creados para la Emperatriz Isabel y Catalina la Grande. Se asientan a 25 km al sur de San Petersburgo. El barroco de Catalinaquedó en estado ruinoso por los alemanes al final de la Segunda Guerra Mundial, pero actualmente es una obra maestra de la restauración. La fachada tiene cúpulas doradas y detalles en blanco y azul, mientras que el interior realmente reluce y brilla, con espejos, arañas de luz y rollizos querubines. Justo al norte del Palacio de Catalina se encuentra el clásico de AlejandroLa guarida favorita de Nicolás y Alejandra, que irónicamente se convirtió en su prisión cuando fueron puestos bajo arresto domiciliario antes de ser defenestrados a Yekaterinburgo. Es el palacio menos turístico, pero de alguna manera el más agradable; actualmente vuelve a estar abierto tras de una renovación que se ha hecho eterna.
Monumento a los heroicos defensores de Leningrado
El asedio de Leningrado fue uno de los acontecimientos más significativos de la Segunda Guerra Mundial y, para algunos, de la historia de la guerra. Sito al sur de la ciudad y a sólo 9 km de la línea del frente, este impresionante conjunto de estatuas de bronce dispuesto en torno a un obelisco de 48 m de altura constituye un tributo a la victoria final de los rusos frente a los invasores alemanes. La exposición situada debajo es tan sobrecogedora como informativa, con un mapa de grandes relieves con las líneas del frente, vitrinas con objetos del asedio, información sobre los acontecimientos y documentales. Las lámparas de bronce, la música repetitiva y el sonido del metrónomo (el único que escuchaban los habitantes de la ciudad en la radio mientras duró la guerra, excepto para los comunicados de emergencia) crean un ambiente sombrío que invita a reflexionar.
Que hacer
En verano, una agradable forma de pasar el rato es por los canales y lagos que hay alrededor de las Islas Kirovski. Se pueden alquilar barcas en el extremo septentrional del foso que circunda la Fortaleza de Pedro y Pablo. En caso de querer dirigirse más hacia el norte, puede tomarse un hasta el golfo de Finlandia y plantar el parasol en la playa. El invierno puede ser muy activo si uno es amante del í de fondo- Toksovo es una estación popular situada al norte de San Petersburgo. Otra posibilidad consiste en en las aguas heladas del Neva, en caso de optar por un deporte muy local.
Hay que olvidarse del gimnasio, pues los rusos se relajan en una banya: una habitación con temperaturas muy elevadas donde se masajean unos a otros con ramas de abedul. Si se prefiere practicar algún deporte, en la ciudad hay numerosos gimnasios. En cuanto al fútbol, a principios de la década de 1990 el equipo de la ciudad era un desastre pero con el entrenador Anatoly Davydov consiguió ganar la Copa de Rúsia en 1998 y en 2001 participó en la UEFA; juegan en el estadio Petrovski. Quienes prefieran jugar al encontrarán numerosos locales en la ciudad.
La historia de San Petersburgo
En 1240 Alejandro de Novgorod venció a los suecos cerca de la desembocadura del Neva, adoptando el nombre de Nevsky (de Neva). Suecia controló la región en el siglo XVII pero el deseo de Pedro el Grande de vencer a este rival para hacer de Rusia un poder europeo le llevó a fundar la ciudad. Al comenzar la Gran Guerra del Norte (1700-1721) se apoderó de los puestos de avanzada suecos en el Neva, y en 1703 fundó la Fortaleza de Pedro y Pablo en este río, a pocos kilómetros tierra adentro desde la costa. Después de que Pedro derrotara a los suecos en Poltava en 1709, la ciudad a la que llamó, al estilo holandés, Sankt Pieter Burkh empezó a crecer de verdad. Se construyeron canales para drenar la pantanosa orilla sur y en 1712 hizo del lugar su capital forzando a administradores, nobles y mercaderes a trasladarse aquí para construir nuevas viviendas. Los campesinos fueron reclutados para hacer trabajos forzados, y muchos de ellos murieron debido al esfuerzo. Se convocó a arquitectos y a artesanos de toda Europa. Cuando Pedro murió en 1725, su ciudad tenía una inmensa población y el 90% de los negocios de Rusia con el extranjero pasaban por ella.
Los sucesores inmediatos de Pedro volvieron a trasladar la capital a Moscú pero la Emperatriz Ana Ivanovna (1730-1740) la devolvió a San Petersburgo. Entre 1741 y 1825, bajo los mandatos de la Emperatriz Isabel, Catalina la Grande y Alejandro I, se convirtió en una ciudad cosmopolita con una corte real de afamado esplendor. Estos monarcas encargaron la construcción de numerosos palacios, edificios gubernamentales e iglesias, los cuales la volvieron situar entre las más grandes capitales de Europa.
La emancipación de los siervos en 1861 y la industrialización, que alcanzó su momento culminante en la década de 1890, trajo consigo una avalancha de trabajadores pobres a la ciudad, hecho que condujo al hacinamiento humano, a la higiene precaria, a las epidemias y a un malestar creciente. San Petersburgo se convirtió en un semillero de huelgas y violencia política y fue la sala de máquinas de la Revolución de 1905 que chispeó con el "domingo sangriento" (9 de enero de 1905) cuando una marcha de huelguistas que iban a hacer sus peticiones al zar en el palacio de Invierno fue tiroteada por las tropas. En 1914, época en la que se vivió una oleada de patriotismo al empezar la Primera Guerra Mundial, el nombre de la ciudad se cambió al estilo ruso para llamarse Petrogrado; la urbe contaba con 2 millones de habitantes.
Petrogrado fue una vez más la cuna de la Revolución de 1917. Fue aquí donde las protestas de los trabajadores se convirtieron en una huelga general y las tropas se amotinaron, poniendo el punto y final a la monarquía en marzo. El Soviet de Petrogrado, un centro socialista para atender las peticiones de los trabajadores y soldados, empezó a reunirse en el Palacio Tauride de la ciudad, al lado del Gobierno Provisional reformista del país. Fue a Petrogrado el lugar donde Lenin viajó en abril para organizar el Partido Bolchevique. La revolución real vino después de que los Bolcheviques ocuparan situaciones estratégicas en Petrogrado el 24 de octubre. El nuevo gobierno organizó las operaciones desde este lugar hasta marzo de 1918, fecha que se trasladó a Moscú por miedo a un ataque alemán a Petrogrado.
Después de la muerte de Lenin en 1924, la urbe fue rebautizada como Leningrado. Fue un centro neurálgico para el programa de industrialización de Stalin de los años treinta y en 1939 ya disponía de 3 millones de habitantes y del 11% de la producción industrial soviética. Pero Stalin la temía como una base rival de poder y el asesinato en 1934 del jefe comunista local, Sergey Kirov, marcó el comienzo de sus purgas del Partido Comunista en los años treinta.
Cuando los alemanes atacaron la URSS en Junio de 1941, sólo les costó dos meses y medio llegar a Leningrado. Como lugar de nacimiento del Bolchevismo que era, Hitler detestaba el sitio y juró que la borraría de la faz de la tierra. Sus tropas la asediaron desde septiembre de 1941 hasta finales de enero de 1944. Muchísima gente fue evacuada, y aún así, a causa de los bombardeos, el hambre y las enfermedades, murió entre 500.000 y un millón de personas, en comparación con EE UU y el Reino Unido, que sumaron un total de unas 700.000 bajas en toda la Segunda Guerra Mundial.
Después de la contienda, Leningrado fue reconstruida y resucitada, aunque la población no superó los niveles alcanzados antes de la Segunda Guerra Mundial hasta 1960. Quizás suene muy sensiblero pero San Petersburgo se restableció a sí misma como la ventana occidental de Rusia. Hoy en día, es una ciudad cosmopolita con un vibrante centro artístico y cultural. Las empresas rusas y extranjeras están echando raíces a gran velocidad. San Petersburgo es el puerto más grande de Rusia, un vasto centro industrial y una ciudad internacional de verdad. Por primera vez en casi un siglo, los ciudadanos de San Petersburgo viven en una urbe tan maravillosamente bonita como bien surtida.
Afortunadamente, en el Nuevo milenio estos problemas se están empezando a dejar atrás. La victoria de Vladimir Putin en las elecciones presidenciales de marzo de 2000 beneficiaron a la ciudad (ha vivido casi toda su vida en San Petersburgo, ciudad que adora); se está trabajando para una mejora completa de sus infraestructuras y tesoros arquitectónicos. Hoy día, el puerto más grande de Rusia es una excitante ciudad internacional y cultural que celebró su tricentenario en 2003.
Cómo viajar a San Petersburgo
Dispone de enlaces directos con las más importantes capitales europeas y líneas aéreas, que ofrecen varios servicios cada semana. Hay un impuesto de salida de unos 11 dólares. A nivel nacional, uno puede volar al destino que quiera, pero sólo pocas veces a la semana en algunos casos. El servicio aéreo es mejor entre San Petersburgo y Moscú.
San Petersburgo posee una estación de autobuses con paradas en Tampere, Vyborg, Pskov, Novgorod, Moscow, Novaya Ladoga, Petrozavodsk y otros destinos más pequeños. Desde la estación Báltica también salen autobuses de corto y largo recorrido.
Las principales puertas de entrada a San Petersburgo, vía ferrocarril, son Helsinki, Tallin, Varsovia y Berlín. La ciudad dispone de cuatro estaciones, todas al sur del río Neva, excepto la estación Finlandia, que ofrece trayectos en una línea de ferrocarriles de Helsinki. La estación Moscú maneja convoyes con destino a y desde Moscú, el norte, Crimea, el Cáucaso, Georgia y Asia Central; la estación Vitebsk abastece de servicios con Smolensk, Bielorrusia, Kiev, Odessa y Moldavia; y la estación Varsovia cubre las repúblicas bálticas y Europa del Este. La estación Báltica, justo en la carretera que viene de la estación Varsovia, es principalmente para los trenes de cercanías.
Los extranjeros pueden conducir legalmente por todas las autopistas de Rusia e incluso ir en motocicleta. Es necesario ser mayor de 18 años y tener permiso de conducir, además del permiso de conducir internacional. Lo malo es que conducir en Rusia es verdaderamente una experiencia rusa en estado puro. Carreteras deficientes, señalizaciones insuficientes (excepto en el centro de San Petersburgo), gasolina de baja calidad y los entusiastas empleados de las gasolineras en la autopista le pueden llevar a uno a la frustración y al desespero. Las motos serán sometidas al rotundo examen que ejercen los oficiales fronterizos y la policía de autopista.
Pulkova-1 y Pulkova-2. Los aeropuertos que sirven respectivamente vuelos nacionales e internacionales a San Petersburgo, están a 17 km al sur desde el centro: a una media hora en taxi y a una hora en transporte público (metro más autobús). Aunque menos majestuoso que el de Moscú, el metro de San Petersburgo deja por los suelos a la mayoría de los metros del mundo. Muy raramente uno va a estar esperándolo más de tres minutos, y el reloj que hay al final de los andenes marca el tiempo transcurrido desde la salida del último tren. Tomarlo es la forma más rápida y más barata para desplazarse por una ciudad tan grande.
La mejor forma para moverse por las calles de la ciudad es subiendo al autobús, al trolebús (un autobús eléctrico) o al tranvía. Cada vez que se tenga que comprar un económico (billete, cupones de transporte), que se venden en los quioscos en las más importantes oficinas de cambio, en manos de los vendedores ambulantes que hay en las estaciones de tren, y a menudo en tiras de 10 por los conductores. Conducir un coche o una moto está clarísimo que no es una sabia decisión, ya que las carreteras están mal asfaltadas, las normas son extrañas y los policías de tráfico están autorizados para pararle a uno y multarlo en el acto. Y sí, incluso pueden disparar al vehículo si uno hace caso omiso de su orden de parar.
Nóvgorod
A sólo 190 km al suroeste de San Petersburgo se encuentra Nóvgorod, ciudad fundada en el siglo IX y primer centro político y artístico ruso durante 600 años. Tras ser anexada a Kíev, Iván el Terrible la arrasó y, ya en el siglo XX, fue metódicamente destruida por los nazis; aún así, Nóvgorod ofrece mucho que ver. Su alberga la catedral bizantina de Sofía, el del milenio de Rusia, la ámara de Facetas, revestida de iconos y el de Historia y Arte, creado para potenciar la investigación. Cruzando el Kremlin, la de Yaroslavse compone de mercados medievales, iglesias, arcadas y restos de palacios. La de Nuestro Salvadoren Ilino es, sin duda, una de las más bellas del país, con maravillosos adornos y gabletes y con un interior repleto de frescos bizantinos.
Ferrocarril transiberiano
El trayecto del ferrocarril transiveriano es la mejor forma de conocer este extenso país. En sus seis días de duración abarca 9.446 km, desde Moscú hasta Vladivostok, en la costa del océano Pacífico, a través de interminables bosques de pinos y abedules, asentamientos de casas de madera y vastas estepas. La vida a bordo del tren puede resultar aburrida o fascinante, según los compañeros de aventuras, las novelas que acompañen el turista y la amabilidad del guarda del convoy, un factor vital. La ruta se dirige al Baikal, canal navegable del tamaño de Bélgica y hogar de la única foca de agua dulce del mundo denominada Nerpa, y a la ciudad multicultural de Irkutsk, uno de los puntos más hermosos de todo el trayecto. Udealberga el Ivolguinsk Datsan, cuna del budismo del país. Para los viajeros que se acostumbren al ritmo intermitente del tren y que disfruten con el paisaje arbolado y los pueblos remotos, ésta será una experiencia memorable.
Río Volga
Con sus 3.700 km, la principal arteria del corazón de Rusia es el río más largo de Europa. El Volga serpentea lentamente desde Yaroslavl, al norte de Moscú, hasta llegar a Volgogrado (antiguamente conocida como Stalingrado), hasta desembocar en el mar Caspio. El canal navegable Volga-Don une ambos ríos rumbo al mar de Azov. Los cruceros y los barcos de vapor invaden las aguas del Volga; quizá la zona más interesante es la que se halla entre Volgogrado y Rostov y que sigue el curso del Don. Entre las ciudades del recorrido del río, se encuentran án, una de las ciudades tártaras más antiguas de Rusia, con un Kremlin de caliza y numerosas mezquitas, y , ciudad donde nació Lenin. es famosa por la prolongada y decisiva batalla que se disputó en la II Guerra Mundial entre los ejércitos alemán y ruso. Desde entonces, la ciudad ha sido reconstruida totalmente, y en ella proliferan museos y monumentos.
Sochi
Con las montañas del Cáucaso como telón de fondo, el punto de veraneo de Sochi en el mar Negro es la Odessa rusa. Con su clima subtropical, sus aguas cálidas y el colindante complejo turístico de moda Dagomys, atrae por igual a jefes de Estado, turistas locales y extranjeros. Los jardines son uno de los atractivos de la ciudad, al igual que los centros terapéuticos y las dachas (casas rurales) pertenecientes a los poderosos y famosos. Tierra adentro, se pueden descubrir cataratas, fantásticas vistas desde las cimas, balnearios y panorámicas alpinas.
Otros sitios de interes turistico por Rusia
Vladivostok
Antes de la II Guerra Mundial, esta base naval y famoso puerto del Pacífico era un próspero y multicultural centro mercantil, pero desde 1958 hasta 1990 se mantuvo cerrado a los extranjeros. A menudo, este emplazamiento se compara con San Francisco, debido a sus características colinas y a sus increíbles vistas marinas, si bien con los acorazados amarrados en el agua se desvirtúa esta semejanza. La ciudad está circundada por la Reserva Marítima del Lejano Oriente y la Reserva Natural de Ussuri, donde habitan osos pardos, cerdos siberianos, tigres Ussuri, leopardos Amur, en peligro de extinción, y cientos de aves locales y migratorias.
Murmansk
La vida en Murmansk no es fácil. La ciudad está situada a medio camino entre Moscú y el polo norte, a 200 km del círculo polar ártico. A su alrededor, se extiende la tundra, y su paisaje es negro azabache durante todo el mes de diciembre y la mayor parte de enero. La urbe, sede de los rompehielos rusos impulsados por energía nuclear, está rodeada de bloques de viviendas municipales, y sólo parece recobrar vida en la última semana de marzo, cuando se celebra el Festival del Norte, que atrae a los isleños septentrionales ofreciéndoles atracciones como carreras de renos o maratones de esquí.
Viborgo
Este puerto del golfo de Finlandia es la principal ciudad ubicada en la ruta desde Helsinki hacia San Petersburgo. Se trata de una de las urbes europeas más antiguas, y posee un imponente castillo medieval construido sobre una roca en la bahía. El enclave ha cambiado de dueño en varias ocasiones; perteneció a suecos, finlandeses y rusos, hasta acabar finalmente bajo el dominio de Rusia. En la actualidad, sus edificios reflejan la influencia finlandesa, ya que recogen todos los períodos de su historia; incluso alberga algunas bellezas del Art Nouveau de principios del siglo XX. Viborgo es hogar de pescadores, constructores navales y transportistas madereros.
Islas Solovetski
La ciudad nórdica de Kem es el punto de partida para acercarse a las islas Solovetski, situadas en el mar Blanco. Los monasterios de las islas albergaron antaño varios de los campos de concentración (o ) más infames del período stalinista; el medieval Solovetskise ha utilizado como lugar de encarcelamiento y exilio desde la Edad Media. Al estar al abrigo de la península de Kola, estas islas gozan de un increíble clima templado, con lo que los viajes en barca son una forma interesante y segura de desplazarse. Sus lagos y sus sistemas de canales internos también son navegables.
Deportes que podemos practicar en rusia
Los viajes de aventura son uno de los grandes atractivos de Rusia. El turista puede apuntarse a cualquier grupo organizado de estas actividades en numerosas ciudades y pueblos rusos. Es posible practicar de alta montañao en el Cáucaso o la península Kola, o en los bosques, ríos y lagos de Karelia; entre Moscú y San Petersburgo; íy í de fondoen el pico más alto de Europa, el monte Elbrus ubicado en el Cáucaso, e incluso aventurarse en una expedición al polo norte.
La historia de Rusia
Según la tradición local, el nacimiento de lo que hoy es Rusia tuvo lugar en 862, cuando el vikingo Riurik de Jutlandia fundó Nóvgorod. Su sucesor Oleg y, tras él, los grandes príncipes de Kíev extendieron su dominio sobre todas las tribus eslavas del este, cuyos territorios se unificarían en parte gracias a la introducción del cristianismo ortodoxo desde Bizancio. La hegemonía del territorio se mantuvo hasta mediados del siglo XI, momento en el que se inició el declive de Kíev. Nóvgorod se independizó en 1136 y se sumó a la Liga hanseática, federación de ciudades-estado que controlaban el comercio del mar Báltico y el mar del Norte, y también se constituyeron principados independientes, divididos a su vez en feudos.
La invasión tártaro-mongola en el siglo XIII prolongó el dominio de estos pueblos en el territorio ruso hasta 1480. Esta intrusión dio paso al auge del principado de Moscú, basándose en los principios de autocracia, centralización, expansión y modernización. Estos cambios culminaron en el siglo XVI con el expansionismo del zar Iván IV, conocido como Iván el Terrible, que continuó la reconquista iniciada por Iván III. Sus incursiones prosiguieron hasta llegar a los estados moscovita y polaco-lituano. Cuando la dinastía Riurik llegó a su fin 700 años después de su instauración con la muerte de Fiodor I, el país se encontraba en una situación calamitosa debido a las constantes revueltas y a la crisis político-económica. Suecos y polacos se unieron a la lucha, pero estos últimos fueron expulsados de Moscú en 1612. Un año más tarde Mijail Romanov inició una dinastía que reinaría hasta 1917. Pedro el Grande, el dirigente más fuerte de este linaje, sería el primer emperador que acercó Rusia a Occidente, y constituyó un gran imperio ruso. Consiguió derrotar a los suecos y, al finalizar esta guerra, mandó construir una nueva capital en el norte, San Petersburgo.
El siglo XIX comenzó con un estallido que culminó en una cruenta revuelta social. En 1812 Rusia derrotó a Napoleón y se convirtió en el primer país que lograba detener la invasión napoleónica. Si bien esta victoria unificó a los rusos, el zar Nicolás I volvió a implantar la monarquía absolutista y despótica, donde no había lugar para la libertad política y social. Aumentaba la oposición al régimen zarista, tanto por parte de los campesinos como de los liberales, y surgió el movimiento populista, origen de las revoluciones que estallarían a principios del siglo XX. En 1881 militantes populistas que habían recurrido al terrorismo asesinaron al zar Alejandro II; muchos radicales huyeron del país, entre ellos Vladímir Ulianov, más conocido por Lenin.
Bajo el reinado de Nicolás II, las derrotas de la guerra ruso-japonesa (1904-1905) alimentaron el malestar social. La matanza del Domingo Rojo (enero de 1905) desencadenó más agitaciones populares y huelgas masivas. Los activistas socialdemócratas formaron consejos de trabajadores (), y la huelga general de octubre de 1905 paralizó el país. Si bien el zar permitió la creación del primer parlamento (), lo desintegró de inmediato a causa de las constantes peticiones izquierdistas que en él se planteaban. La I Guerra Mundial sumió a la población en la hambruna y la pobreza, y fomentó el acercamiento entre las clases más desfavorecidas, los campesinos y la clase obrera, que organizaron más revueltas. Los soldados y la policía también se sublevaron y una nueva , apoyada por la elite mercantil del país, asumió el gobierno. Asimismo, se formaron de trabajadores y soldados, creándose de este modo dos bases de poder alternativas. Ambas fuerzas solicitaban la abdicación del zar, petición que Nicolás II se vio obligado a satisfacer el 1 de marzo de 1917.
El 25 de octubre los bolcheviques (fracción socialdemócrata), capitaneados por Lenin, derribaron al gobierno e instauraron el poder de los El gobierno soviético, liderado por Lenin con el apoyo de Trotski y Stalin, distribuyó las tierras entre los trabajadores, firmó un armisticio con Alemania y creó el ejército rojo trotskiano. En marzo de 1918, el partido bolchevique adoptó el nombre de partido comunista, y la capital de la nación pasó de Petrogrado (el nuevo nombre que se le había otorgado a San Petersburgo) a Moscú. Entretanto, al sur y al este del país, surgieron focos de resistencia formados por los detractores del régimen comunista (los ). Tres años de guerra civil entre y (1918-1921) culminaron con más de un millón de exiliados.
Las consecuencias económicas de la contienda fueron trágicas; períodos de hambre y epidemias se unieron a la calamitosa situación económica. En 1922, se estableció la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Tras la muerte de Lenin en enero de 1924, su sucesor Stalin convirtió la utopía de la igualdad y justicia social plenas en un totalitarismo estatal y estableció un régimen de terror por medio de represiones indiscriminadas, campos de concentración y colectivización forzosa de las tierras. Unos diez millones de personas fueron víctimas de las purgas de este período.
El pacto germano-soviético firmado en agosto de 1939 permitió a la Unión Soviética anexionarse territorios que habían pertenecido al antiguo imperio ruso, pero las tropas nazis iniciaron su ataque hasta las cercanías de Moscú. Las batallas de Leningrado (anteriormente Petrogrado) y Stalingrado (hoy denominada Volgogrado), fueron especialmente largas y terribles; un millón de soldados soviéticos murieron defendiendo Stalingrado.
Al término de la contienda, la URSS extendió su territorio y su control hacia Europa del Este. De esta forma, se constituyó el bloque comunista y la Unión Soviética se convirtió en una de las superpotencias mundiales. Stalin reinstauró el viejo sistema de purgas y, con la guerra fría, catalogó la ideología occidental de nueva enemiga del país. Tras la muerte de Stalin en 1953 Nikita Jrushov pasó a ser el nuevo líder ruso; con cautela y prudencia, intentó al partido y procedió a la instalación de misiles en Cuba (1962). Este hecho, junto a la construcción del muro de Berlín en 1961, deterioró las relaciones Este-Oeste. Sin embargo, el conservador Brézhnev, sucesor de Jrushov, y la arriesgada política de John F. Kennedy sofocaron los esfuerzos de Jrushov. Pero el cambio se acercaba, y la pobre imagen del comunismo ruso sería rápidamente revisada a fondo por el soviético iconoclasta Mijail Gorbachov.
Gorbachov introdujo reformas políticas y económicas (Perestroika) y abogó por una mayor transparencia pública (Glasnost). En 1988, convocó elecciones para transferir el poder del partido a un nuevo parlamento. En política exterior, el presidente ruso inició el diálogo con Occidente y abrió un proceso de cambio que culminó con la caída del muro de Berlín en 1989. Dentro del país, la reducción de la represión condujo a la ulterior independencia de las 15 repúblicas soviéticas, encabezadas por las bálticas. Esto redujo el ámbito de influencia, y Gorbachov tuvo que enfrentarse a una severa crisis económica que ocasionó conflictos nacionales. El golpe de Estado fallido de agosto de 1991 despejó el camino a su sucesor, Boris Yeltsin, político más radical.
El 8 de diciembre de 1991 se disolvió oficialmente la URSS y en su lugar surgió la Confederación de Estados Independientes (CEI), con Yeltsin como presidente de la nueva Rusia. Además, se promulgó una nueva Constitución y entre los grupos nacionalistas, comunistas y partidos reformistas se establecieron relaciones un tanto conflictivas.
En la actualidad, Chechenia soporta el peso de una cruenta y persistente guerra civil. El primer conflicto estalló en 1994, provisionalmente resuelto con un acuerdo de paz en diciembre de 1996; pero en agosto de 1999 se reemprendió la contienda. Paralelamente, Rusia no lograba superar las dificultades políticas, económicas y sociales que la ahogaban. Los actos ilegales de funcionarios corruptos, financieros y gángsters se habían generalizado. Con el incremento del consumo de drogas, un índice de asesinatos dos veces mayor que el de Estados Unidos y el comercio en manos del crimen organizado, el futuro inmediato de Rusia no parecía muy halagüeño. Sin embargo, el descontento popular no había suscitado sólidas alternativas políticas: los rusos reeligieron por poco margen al indeciso y dictatorial Yeltsin en las elecciones celebradas a mediados de 1996.
El año 1998 se caracterizó por la profunda crisis económica que asoló el país; al peso de la gran deuda pública interna, imposible de saldar, y a la suspensión del pago de la deuda externa se sumó la devaluación del rublo en un 72 por ciento. A las dificultades económicas se añadió una importante crisis política. En mayo de 1999 Yeltsin, con la salud muy debilitada, destituyó al primer ministro Yevgueni Primakov y a un gran número de altos cargos, ya que la estaba estudiando la posible destitución del presidente. En marzo de 2000, Vladímir Putin fue elegido presidente de Rusia, después de seis meses de gobierno provisional. Su estilo autoritario le ha otorgado cierta fama. Desde entonces, el terrorismo checheno se ha convertido en protagonista de la vida cotidiana rusa, especialmente después del asalto al teatro de Moscú en octubre de 2002, en el que 117 personas perdieron la vida y el secuestro de un colegio en 2004 en el que más de 300 personas fueron asesinadas.
Muy en contra de la opinión internacional y local, Putín fue reelegido en 2004 gracias a su "mano-dura" frente al terrorismo checheno y a la política petrolera que maneja.
El legado cultural de la Rusia del siglo XIX es impresionante. Sus tesoros proceden del mundo de la literatura, la arquitectura, la danza clásica, la composición musical y la actuación.
La escuela imperial de ballet de San Petersburgo formó a bailarines de la categoría de Anna Pavlova y Vaslav Niyinski y también a renombrados coreógrafos como Marius Petipa y Mijail Fokine. En 1909 el ballet ruso cautivó a los parisinos; sus posteriores éxitos llegaron con la compañía moscovita Bolshói y el ballet Kirov, a pesar de que en los últimos años muchas de sus figuras han abandonado estas entidades para bailar en Occidente. Numerosos conciertos, sinfonías y obras orquestales han surgido del genio de figuras nacionales como Rimski-Korsakov, Tchaikovski, Rachmáninov, Stravinski y Shostakóvich.arquitectura rusa se caracteriza por las particulares cúpulas esféricas de sus iglesias de inspiración oriental, que se desarrollaron a partir del siglo XI. La iconología religiosa, las vanguardias y las revolucionarias artes gráficas conforman una parte destacada del gran legado artístico de Rusia. La cinematografía también ha sido una importante forma artística y una industria del ocio de gran peso en el país; el período revolucionario estuvo fielmente representado por las películas icónicas de Sergéi Eisenstein, como Acorazado Potemkine án el Terrible; por su parte, la historia reciente se refleja claramente en la obra simbólica de Andréi Tarkovski. La herencia literaria que Rusia ha dejado al mundo es extraordinaria, con sus grandes maestros Pushkin, Gógol, Turguéniev, Dostoievski, Tolstói, Chéjov o Maiakovski.
La rica cultura folclórica puede descubrirse con los heroicos bailes de la compañía de danza del estado de Georgia, el bordado y la talla en madera regionales, las muñecas rusas y las casas de madera tallada propias del este.
El ruso es la lengua oficial del país y el idioma nativo de más de la mitad de la población. En Asia Central también se habla turco y árabe. A pesar de la teórica incompatibilidad entre el comunismo y la religión, la iglesia ortodoxa rusa ha sobrevivido y mantiene su expansión.
La Rusia geográfica mantiene su inmensidad a pesar de la desintegración de su imperio. Se extiende desde la frontera con Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Bielorrusia, Ucrania y Turquía, al oeste, pasando por Kazajstán, Mongolia, China y Corea del Norte, hasta alcanzar el océano Pacífico, unos seis mil kilómetros más lejos. Predominan las llanuras, mesetas y estepas, interrumpidas únicamente por los montes Urales, que se elevan hasta los 1.900 m, y por las cadenas montañosas que se extienden en la zona más oriental del territorio. Sus tres ríos principales, el Dniéper, el Don y el Volga, están situados en la llanura central rusa, al oeste de los Urales, hasta desembocar los dos primeros en el mar Negro y el último en el Caspio. Siberia se extiende de los Urales a través de todo el país, hasta el Pacífico, y sus estepas, cadenas montañosas así como su tundra son conocidas por su vacío desgarrador y por todos los deportados que fueron enviados a estos confines.
Con más de 17 millones de km², Rusia es un país de gran diversidad paisajística. En los bosques norteños de pinos y piceas habitan renos, lobos y osos pardos; las zonas boscosas compuestas por árboles caducifolios y coníferas son el hogar de ciervos, linces y tigres siberianos (se han visto tigres siberianos en los suburbios de Vladivostok); las negras estepas interrumpen las arboledas; y onzas, guepardos, puercoespines, gacelas, cabras salvajes y gamuzas recorren los desiertos de Asia central, si bien la contaminación y la caza han provocado que muchas especies estén en peligro de extinción. Los programas de reproducción promovidos por el gobierno han ayudado a alcanzar las ciento cuarenta reservas naturales estatales y, gracias a él en la actualidad perviven numerosas variedades animales, como el bisonte europeo.
Clima en rusia
Tanto en Moscú como en San Petersburgo las temperaturas estivales rondan los 24°C. A finales de noviembre, la capital ofrece un paisaje glacial que se mantiene en enero con unos valores aproximados de -12°C. En San Petersburgo durante el verano se carece de oscuridad mientras que en invierno tan sólo se disfruta de unas cinco horas de luz sombría; la temperatura media en enero no baja de los -8°C. En primavera llega el deshielo masivo en ambas ciudades; los coches retoman las carreteras, y se respira un ambiente bastante caótico. Vladivostok, en la costa oriental rusa, goza de un clima mucho más templado en relación a cualquier otro lugar del Lejano Oriente ruso. Sus temperaturas invernales de -13°C resultan bastante agradables comparadas con Oimiakón, el lugar habitado más frío del planeta, donde se alcanzan en invierno los -65°C.
Cómo viajar a y por rusia
Existen vuelos diarios hacia Moscú desde todas las capitales importantes de Europa, y también desde Nueva York, Hong Kong y demás centros turísticos asiáticos. Asimismo, numerosas capitales europeas ofrecen vuelos diarios hasta San Petersburgo.
Las principales vías férreas para viajar a Rusia son Helsinki, Varsovia, Praga y Budapest. Existe un servicio diario desde París y Ámsterdam hasta Moscú vía Berlín y Varsovia, y otro de Berlín a Omsk. El ferrocarril transiberiano recorre el trayecto de Moscú a Vladivostok; desde allí, el turista puede tomar un tren hacia Pekín. Los cruceros y entre Rusia y Finlandia, Noruega, Suecia, Alemania, Turquía y Georgia son limitados.
Aeroflot (líneas aéreas internacionales rusas) se ha dividido en diversas compañías más pequeñas, provocando espacios aéreos muy descontrolados y que cuentan con una de las peores tasas de seguridad regional del mundo. Viajar dentro de Rusia es una tarea difícil, impredecible y poco fiable. Se recomienda conseguir una plaza en un vuelo nacional que tenga como destino un punto internacional, ya que estas naves están en mejor estado que las que ofrecen únicamente servicios nacionales.
Rusia está surcado de una extensa red ferroviaria que permite llegar prácticamente a cualquier lugar. El tren es una forma económica y cómoda, aunque por lo general lenta, de viajar. Los ferrocarriles nacionales funcionan siguiendo el horario de Moscú.
Actualmente los extranjeros ya pueden utilizar los autobuses rusos. Constituyen una forma adecuada de desplazarse entre pequeñas ciudades. Conducir en Rusia no es del agrado de todo el mundo; los turistas que gocen de un buen sentido del humor, que no se sientan incómodos por las carreteras accidentadas o intimidados ante la idea de tener problemas para encontrar gasolineras y que no teman perderse de vez en cuando, encontrarán que viajar en coche es una magnífica forma de conocer el país.
El transporte fluvial sigue siendo importante y, en verano, es posible recorrer largas distancias a través del país en barcos de pasajeros. Los principales servicios cubren el trayecto de Moscú a San Petersburgo; no obstante, también se llevan a cabo entre la capital y varios puntos del Volga y el Don, entre los que se encuentran Yaroslavl, Nijni Novgorod, Volgogrado, Astrakhán y Rostov.
Moneda
Nuevo rublo ruso
Comida
Presupuesto bajo: entre 110 y 200 rublos· Presupuesto medio: entre 200 y 280 rublos· Presupuesto alto: a partir de 280 rublos·
Alojamiento
Presupuesto bajo: entre 10 y 45 dólares· Presupuesto medio: entre 45 y 100 dólares· Presupuesto alto: a partir de 100 dólares
Si se dispone de un presupuesto escaso y se está dispuesto a no viajar en avión, a prescindir de los taxis y de las llamadas de larga distancia, así como a buscar el alojamiento y la comida más baratos, se puede sobrevivir con 30 dólares al día. Los turistas que prefieran hospedarse en hoteles confortables y comer en restaurantes una o dos veces al día deberán contar con una cifra más próxima a los 85 dólares diarios. Para los viajeros que elijan siempre los mejores restaurantes moscovitas y se hospeden en los alojamientos más lujosos, deberán plantearse un coste en torno a los 350 dólares al día.
Es aconsejable no llevar todo el dinero en un mismo formato (cheques de viaje, tarjetas, efectivo, entre otros). Si bien los dólares estadounidenses son más fáciles de canjear, llevar efectivo es arriesgado a causa de la creciente peligrosidad de las ciudades. Cambiar los cheques de viaje puede resultar una tarea difícil, si no imposible. También se puede optar por un adelanto de efectivo mediante una tarjeta de crédito en las grandes ciudades, aunque cabe tener en cuenta que, en cualquier otro lugar, esta operación será más complicada.
No es habitual dejar propina. Los hoteles y restaurantes de lujo acostumbran añadir entre un 5 y un 15 por ciento a la cuenta, mientras que los mozos esperan recibir aproximadamente un dólar por maleta. Los establecimientos fijan los precios, pero en los mercados el regateo es frecuente.